El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York y sostuvo que Irán debe optar entre un acuerdo o un enfrentamiento. La intervención incluyó declaraciones sobre el programa nuclear iraní y el precio del petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirigió este martes a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde se refirió a la relación con Irán y afirmó que ese país deberá elegir entre una negociación o un enfrentamiento. Durante su discurso, solicitó respaldo internacional para incrementar la presión sobre Teherán.
«Hacemos un trato o los llevo al infierno», declaró Trump. El mandatario también sostuvo que la definición sobre Irán es una de las decisiones pendientes de su administración. «Tengo que tomar una gran decisión: un acuerdo con Irán o aniquilar a la República Islámica», afirmó.
La cuestión nuclear en el discurso
Trump vinculó su postura con el objetivo de impedir que Irán acceda a armas nucleares. «Jamás permitiré que Irán tenga un arma nuclear», dijo, y pidió a otros países «permanecer unidos para mantener la presión sobre Irán».
El presidente estadounidense también se refirió al gobierno iraní como «el patrocinador número uno del terrorismo» y afirmó: «Han gobernado de manera sangrienta, eran los matones de Oriente Medio, pero ya no. He sido inquebrantable».
Dos escenarios para Irán
En su alocución, Trump describió dos alternativas: un eventual entendimiento que permita la reconstrucción de Irán o una acción militar para eliminar a la República Islámica. «¿Se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruirse y crear un país mucho más grande de lo que jamás fue?… O aniquilo a la República Islámica y lo hago rápidamente, sin darles jamás la oportunidad de volver a matar y destruir personas y países. Los envío al infierno sin posibilidad de supervivencia ni esperanza de grandeza o generaciones futuras. Pero creo que llegaremos a un acuerdo justo después de las elecciones», manifestó.
Asimismo, pidió a otros países que colaboren contra el gobierno iraní. «Pido a los otros países que ayuden contra este régimen terrorista. Si estamos unidos, veremos un mundo libre de esta amenaza de terrorismo iraní y el precio del petróleo será más bajo que antes del conflicto. Con valentía todo es posible, pueden ocurrir grandes cambios», agregó.
El petróleo y el conflicto
La tensión entre Estados Unidos e Irán tiene consecuencias en el mercado energético. El precio del petróleo se mantuvo por encima de los u$s100 por barril durante septiembre, en un contexto de incertidumbre sobre la evolución del conflicto y el funcionamiento del estrecho de Ormuz.
Un informe publicado por iProfesional el 16 de septiembre indicó que la persistencia del conflicto llevó a los bancos de inversión a revisar sus proyecciones para el crudo. El escenario que contemplaba un acuerdo entre Washington y Teherán y una reapertura del estrecho de Ormuz había sido uno de los factores utilizados para proyectar valores más bajos hacia fin de año.
El mensaje de Trump sobre su gestión
El conflicto con Irán formó parte de un discurso más amplio en el que Trump presentó su administración como un actor con mayor capacidad para intervenir sobre los problemas internacionales. «Estados Unidos ha vuelto y nuestro país es más fuerte que nunca», comenzó su discurso en la ONU.
Trump sostuvo que su gobierno está «modelando el escenario mundial y resolviendo problemas» y afirmó que busca actuar antes de que los conflictos se profundicen. «Tenemos muy poco tiempo para que este mundo sea más seguro y próspero, y como presidente del país más extraordinario del mundo, no quiero que los problemas se enconen; mientras otros hablan de paz, yo he hecho la paz; mientras otros ignoraban las amenazas, yo las he enfrentado», agregó.
Respuesta a críticas sobre municiones
Otro tramo de su intervención estuvo dedicado a las críticas sobre la disponibilidad de municiones de Estados Unidos. Trump rechazó esas afirmaciones y aseguró que no existe el problema planteado por sus detractores. «Los cobardes y los traidores dicen que no tenemos municiones. Y no es verdad», declaró.
Con ese planteo, el presidente estadounidense cerró su exposición sobre la capacidad militar de su país mientras dejó abierta, al menos en sus propias palabras, la posibilidad de una salida negociada con Irán.
