El técnico de Guabirá, Leonardo Egüez, declaró que el arquero Manuel Ferrel y su familia recibieron amenazas de muerte antes del partido. Always Ready se solidarizó y solicitó una investigación. El encuentro finalizó 6-0 por la fecha 19 del campeonato boliviano.
El partido entre Always Ready y Guabirá, correspondiente a la fecha 19 del campeonato boliviano, finalizó con una goleada 6-0. Tras el encuentro, el entrenador de Guabirá, Leonardo Egüez, afirmó que el arquero Manuel Ferrel y miembros de su familia recibieron amenazas de muerte antes del partido.
Según Egüez, las amenazas incluían la exigencia de una suma de dinero o, en su defecto, que el arquero recibiera al menos tres goles. Ferrel fue titular, recibió tres tantos en los primeros 35 minutos y luego fue reemplazado antes del descanso por Jorge Araúz.
En la conferencia de prensa posterior al partido, acompañado por los jugadores, Egüez declaró: «La pelota la mancharon, está manchada. Mi arquero fue amenazado de muerte, también su mujer y su mamá». Además, explicó: «En caso de no pagar cierta cantidad de dinero o si no recibía tres goles, le dijeron que los iban a matar». El técnico aclaró que desconoce el origen de las amenazas y que la denuncia no apunta contra Always Ready. Guabirá solicitó que el caso sea investigado para identificar a los responsables.
El delantero Víctor Ábrego también pidió salir del partido y explicó: «Me daba miedo y no quise continuar, salí llorando». El lateral José Enrique Flores indicó que algunos jugadores manifestaron dentro de la cancha que no querían continuar y reclamó que el episodio sea investigado «hasta las últimas consecuencias».
Always Ready emitió un pronunciamiento en el que manifestó su solidaridad con Guabirá. El abogado del club, Marcelo Ortiz, sostuvo: «Si tenemos que ir a la Fiscalía y pedir una investigación, lo vamos a hacer». Asimismo, planteó la posibilidad de realizar peritajes sobre los teléfonos de los jugadores para esclarecer el origen de los mensajes denunciados.
Egüez pidió la intervención de la Federación Boliviana de Fútbol, la Fiscalía y las autoridades nacionales. El entrenador insistió en que desconoce quiénes estuvieron detrás de las presuntas intimidaciones y reclamó que se determinen responsabilidades.
Durante el partido, una pelota quedó dentro de una canaleta del estadio y quienes estaban alrededor no encontraron la manera de sacarla, situación que quedó registrada como una imagen particular del encuentro.
El 6-0, que inicialmente era el resultado deportivo destacado, quedó desplazado por la denuncia pública realizada por Guabirá después del partido. El club reclama que las autoridades investiguen quién amenazó a Ferrel y a su familia.
