Un informe del IARAF indica que el gasto primario de la Administración Nacional registró en agosto una caída real interanual del 9,96%, la mayor del año. El ajuste se concentró en transferencias a provincias, ayudas sociales y jubilaciones.
El gasto primario de la Administración Nacional registró en agosto una caída real interanual del 9,96%, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Este porcentaje constituye el mayor ajuste mensual del año.
El estudio distingue entre gasto devengado y gasto pagado. En agosto, el gasto devengado alcanzó los $11,26 billones y, descontando una inflación estimada del 1,6%, retrocedió casi 10% en comparación con el mismo mes de 2025. El gasto efectivamente pagado cayó un 7,95% en términos reales.
De los ocho meses transcurridos del año, en seis se registró una reducción real del gasto. El ajuste acumulado pasó del 3,2% en julio al 4,1% en agosto.
Partidas con mayor recorte
El recorte no fue homogéneo. Las transferencias a provincias y municipios cayeron un 81,9% real interanual, convirtiéndose en el principal rubro de ajuste. Las ayudas sociales y asignaciones familiares retrocedieron un 19,3%, los servicios no personales un 17,2%, los gastos en personal un 7,8% y las jubilaciones y pensiones un 10%.
La excepción fueron las “otras transferencias al sector privado”, donde se contabilizan principalmente subsidios económicos, con un incremento real cercano al 12%. Este rubro incluye compensaciones tarifarias para una porción de los consumidores.
Declaraciones oficiales
El presidente Javier Milei afirmó el miércoles durante un evento con liberales: “El resultado fiscal no se negocia y tampoco vamos a negociar la política monetaria porque no vamos a parar hasta terminar de derrotar la inflación”. También sostuvo: “Las buenas políticas no se negocian”.
En respuesta a quienes sugieren flexibilizar el programa económico, Milei declaró: “El populismo no se le gana haciendo populismo”.
Debate sobre la política fiscal
El informe del IARAF se publica en un contexto de discusión sobre la conveniencia de mantener el ajuste fiscal. El FMI, economistas como Miguel Ángel Broda y la ex número dos del Fondo, Gita Gopinath, plantearon que una política fiscal menos contractiva podría acelerar la recuperación de la actividad.
Según el informe, la caída de la recaudación impositiva motivó la profundización del ajuste. La deuda flotante —gastos comprometidos pero no pagados— ascendió a $2,1 billones entre enero y agosto, equivalente al 2,37% del gasto primario, un nivel inferior en términos reales al registrado un año atrás.
