El canciller Pablo Quirno detalló el alcance del nuevo esquema de sanciones a compañías que operen en las Islas Malvinas y confirmó que un decreto reglamentario dará celeridad a los procesos.
El canciller Pablo Quirno afirmó que unas 180 empresas vinculadas directa o indirectamente con actividades en las Islas Malvinas podrían ser sancionadas conforme a la Ley 26.659 y su futura reglamentación. Las declaraciones fueron realizadas durante su participación en la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), celebrada en Puerto Iguazú, Misiones, y en diálogo con Radio Rivadavia.
Quirno explicó que el Gobierno de Javier Milei busca modificar los incentivos para las compañías que operan en el archipiélago, en un contexto marcado por el desarrollo de Vaca Muerta. «Cuando se dictó la ley en 2011, 2013, no existía Vaca Muerta, entonces no tenía ningún incentivo para decidir», sostuvo. «Hoy lo que estamos haciendo es justamente generar ese desincentivo, que tengan que elegir entre invertir en un terreno disputado con licencias ilegales o que vengan a Argentina con la seguridad jurídica y con mayor potencialidad de negocios», agregó.
El funcionario también se refirió al decreto reglamentario que prepara el Ejecutivo para aplicar las sanciones con mayor rapidez. «Un decreto reglamentario para darle celeridad a las sanciones a las compañías que operen en Malvinas, las compañías que operen en Malvinas más sus proveedores de servicios petroleros, de servicios financieros, de servicio de seguro, etcétera», detalló. Según indicó, el universo alcanzado incluye a unas 180 firmas, que «ya fueron anoticiadas la semana pasada» sobre las posibles consecuencias.
Quirno vinculó estas medidas con los anuncios realizados por el presidente Javier Milei en cadena nacional y destacó que dos de las tres iniciativas ya fueron publicadas en el Boletín Oficial. «Nosotros no nos vamos a quedar de brazos cruzados», afirmó.
En relación con las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Malvinas, Quirno indicó que contribuyen a dar «mayor notoriedad» al reclamo argentino, aunque las interpretó como «una situación entre EEUU y Reino Unido».
El canciller remarcó que la estrategia oficial combina acciones diplomáticas, presencia en el Atlántico Sur y medidas de sanción, y la presentó como una política de Estado. «El Presidente invitó a toda la sociedad y sectores políticos estar detrás de esta causa», declaró. «Acá no hay River-Boca, acá lo que estamos defendiendo es la camiseta argentina», añadió.
