Analistas de Bradesco BBI recorrieron Buenos Aires en agosto y mantuvieron 17 reuniones con funcionarios, empresas y consultores. El banco conserva una recomendación de infraponderar las acciones argentinas y seleccionó cinco nombres: Vista Energy, Pampa Energía, TGS, Banco Macro e IRSA.
Durante tres días, los analistas de Bradesco BBI recorrieron Buenos Aires para evaluar si la economía argentina está cerca de un punto de inflexión o si el mercado se adelantó a una recuperación que aún no llegó. A mediados de agosto, la delegación mantuvo 17 reuniones con funcionarios del Ministerio de Economía y el Banco Central (BCRA), representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), consultores políticos, bancos, compañías energéticas y empresas vinculadas con la infraestructura y el mercado doméstico.
El itinerario dejó dos conclusiones, según la bitácora del viaje a la que iProfesional tuvo acceso. La primera fue política: la posibilidad de continuidad del programa económico después de 2027 sigue en pie, «aunque hoy depende más de la fragmentación opositora que de una mejora contundente de la actividad». La segunda fue financiera: «El deterioro del crédito parece acercarse a un techo, pero todavía no existen pruebas suficientes de que la morosidad haya comenzado a bajar de manera sostenida».
La combinación llevó a Bradesco a mantener una «posición prudente» frente a la Argentina. El banco conserva su recomendación de infraponderar las acciones argentinas, principalmente las del sector financiero, mientras espera señales más claras de crecimiento de los préstamos, normalización de la mora y recuperación de la rentabilidad.
Las acciones que captaron la atención del banco de inversión
Dentro de esa cautela, Bradesco eligió cinco nombres que le resultan interesantes: Vista Energy, Pampa Energía, Transportadora de Gas del Sur (TGS), Banco Macro e IRSA. La selección combina exposición directa al petróleo y el gas, el principal motor estructural que Bradesco identifica en el país, con empresas domésticas que considera relativamente defensivas.
La lista coincide con la mirada de Gustavo Neffa, economista y socio de Research for Traders, quien también señaló a Vista, Pampa, TGS y Banco Macro entre las empresas argentinas que considera atractivas a largo plazo. La diferencia está en la intensidad de la apuesta: Bradesco todavía no encuentra catalizadores suficientes para abandonar su posición defensiva sobre el conjunto del mercado, mientras que Neffa considera que ya existen oportunidades puntuales en energía, servicios públicos, finanzas, telecomunicaciones y tecnología.
Vaca Muerta concentra las mayores coincidencias
Bradesco considera que Vaca Muerta, los proyectos de gas natural licuado y el aumento de las exportaciones de hidrocarburos pueden transformarse en fuentes estructurales de inversión, crecimiento y generación de divisas. Esa visión explica la presencia de Vista Energy, Pampa Energía y TGS entre sus cinco nombres preferidos.
En las reuniones con Vista, la empresa elevó su previsión de producción hasta aproximadamente 158.000 barriles diarios para fines de 2026, frente a una meta original de 140.000. El volumen ascendería a 185.000 barriles diarios en 2027 y a 208.000 en 2028, desde unos 115.000 barriles diarios en 2025. La compañía calcula un precio de equilibrio cercano a u$s 35 por barril, dirige más del 80% de sus inversiones a la perforación y mantiene un apalancamiento cercano a una vez EBITDA.
Vista también destacó las ventajas del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Según la compañía, los proyectos incluidos en el RIGI pueden obtener aproximadamente diez puntos porcentuales adicionales de retorno y conservar una mayor proporción de los ingresos por exportaciones en el exterior.
Pampa, en tanto, está tratando de reducir gradualmente su dependencia de la economía doméstica. Espera que los ingresos relacionados con exportaciones pasen de aproximadamente 17% en 2025 a 40% entre 2028 y 2030. La empresa proyecta incrementar su EBITDA desde alrededor de u$s 1.000 millones hasta u$s 2.600 millones en el mediano plazo. Uno de sus proyectos centrales es una planta de urea que utilizaría gas producido en el país, con una capacidad prevista de 2,1 millones de toneladas anuales, una tasa interna de retorno de entre 18% y 20% y un potencial de generar alrededor de u$s 600 millones anuales de EBITDA.
YPF también transmitió una perspectiva favorable durante el encuentro con Bradesco. La petrolera espera un EBITDA cercano a u$s 8.000 millones en 2026, apoyado en una mayor producción no convencional, mejores resultados de refinación y nuevas ganancias de eficiencia. La compañía señaló que opera con precios de equilibrio inferiores a u$s 40 por barril, mientras aumenta la generación de caja libre y reduce su apalancamiento.
Aquí aparece un matiz entre las dos miradas: aunque Bradesco recoge una perspectiva constructiva sobre YPF, no la incluyó entre sus cinco acciones favoritas. Neffa sí la incorporó expresamente dentro de sus apuestas petroleras de largo plazo.
Utilities: buenos números frente al riesgo político
La coincidencia se extiende a las compañías vinculadas con el transporte y la generación de energía. Bradesco eligió a TGS entre sus preferidas, mientras Neffa también destacó a Central Puerto y Transportadora de Gas del Norte.
El informe de Bradesco también presenta una evaluación favorable sobre las oportunidades de Central Puerto. La compañía busca diversificar sus activos y aumentar su exposición a negocios menos dependientes de las decisiones regulatorias. En abril de 2026 adquirió campos de petróleo y gas, mientras espera que la liberalización completa de los mercados eléctrico y gasífero pueda alcanzarse hacia 2030.
Sin embargo, Bradesco advierte que el potencial financiero del sector convive con un riesgo político que no desapareció. Las tarifas, los subsidios y las reglas de mercado todavía pueden modificarse mediante resoluciones administrativas, especialmente alrededor de los procesos electorales.
La Secretaría de Energía informó que los subsidios habrían bajado desde niveles históricos cercanos al 1,5% del Producto Bruto Interno (PBI) hasta aproximadamente 0,55% en 2026, con un objetivo de 0,4% para 2027. El Gobierno también calcula que existe un déficit de capacidad eléctrica cercano a 1 gigavatio y prepara licitaciones para reforzar la confiabilidad del sistema.
Banco Macro, la preferida en un sector que todavía genera dudas
Las acciones bancarias cotizan alrededor de 1,2 a 1,3 veces su valor libros, niveles que Bradesco comienza a considerar más atractivos. El problema es que una valuación más baja no constituye, por sí sola, un catalizador. Para adoptar una posición más constructiva, el banco brasileño quiere observar tres señales: una expansión sostenible de los préstamos, una baja confirmada de la morosidad y una recuperación más firme de los retornos sobre el patrimonio.
Mientras eso no ocurra, mantiene infraponderado al sector financiero. La excepción relativa es Banco Macro, una de sus cinco acciones preferidas en la Argentina. Neffa coincide con esa elección: «Macro, si bien no tuvo un balance descollante, creemos que está en mejor posición que el resto», explicó.
La evaluación coincide con la lectura defensiva de Bradesco. Macro conserva uno de los mejores perfiles de calidad de activos del sistema debido, en parte, a su importante exposición a empleados públicos, un segmento que históricamente registra menores pérdidas crediticias. La entidad también cuenta con una base sólida de depósitos y un modelo de negocios conservador. Su administración espera que el margen financiero se mantenga cerca del 23% durante 2026, prácticamente en línea con 2025.
El banco proyecta un retorno sobre el patrimonio cercano al 10% hacia fines de 2026, alrededor del 15% en 2027 y de entre 15% y 20% en el largo plazo, siempre que el crédito y la economía terminen de normalizarse.
BYMA: la oportunidad que ambos ven, aunque con distinto énfasis
Además de Banco Macro, Neffa incluyó a BYMA entre sus preferencias financieras. «BYMA, por su parte, presenta muy buenos números», señaló. La afirmación coincide con uno de los apartados más favorables del informe de Bradesco, aunque la compañía no fue incorporada a la selección definitiva de cinco acciones.
BYMA espera generar un EBITDA de entre u$s 190 millones y u$s 200 millones durante 2026, con un crecimiento interanual del 25%, un margen próximo al 75% y un rendimiento recurrente por dividendos de alrededor del 7,5%. La acción cotiza cerca de 7,5 veces sus ganancias, por debajo de las 11 a 13 veces observadas en operadores bursátiles regionales. Bradesco describe a BYMA como una de las oportunidades más asimétricas del universo argentino.
Telecom se suma a las apuestas domésticas
Neffa también incorporó recientemente a Telecom Argentina dentro de sus acciones preferidas. «Presentó un muy buen balance, nos gusta mucho, fue la nueva incorporación», aseguró. La opinión encuentra respaldo en las conclusiones recogidas por Bradesco durante su encuentro con la empresa.
Telecom espera obtener todas las autorizaciones regulatorias pendientes para la adquisición de Telefónica-Movistar a comienzos de 2027, una operación que ampliaría de manera sustancial su escala. La compañía informó que sus ingresos promedio por usuario móvil crecen alrededor del 8% interanual, mientras los correspondientes a banda ancha y televisión paga avanzan entre 3% y 4%. La rentabilidad también mostró una recuperación: el margen EBITDA alcanzó aproximadamente el 40%.
MercadoLibre, la apuesta que queda fuera del riesgo local
La selección de Neffa se completa con el Cedear de MercadoLibre, una compañía que no forma parte del universo analizado en la gira local de Bradesco. El especialista destacó la evolución de la facturación y consideró que el castigo reciente del mercado está relacionado principalmente con las dudas sobre la rentabilidad. «El mercado le está pegando por el lado de la rentabilidad, pero las estimaciones están en torno a los u$s 2.100 y u$s 2.400, y creemos que va a ir a esa zona», sostuvo Neffa.
Cautela general, oportunidades particulares
Bradesco regresó de Buenos Aires con una mirada menos negativa sobre el riesgo de ruptura política, pero sin encontrar todavía los catalizadores necesarios para apostar de lleno por la Bolsa argentina. La continuidad del programa económico parece más probable. La inflación baja, la disciplina fiscal conserva respaldo institucional y Vaca Muerta ofrece una fuente estructural de exportaciones. Al mismo tiempo, la actividad doméstica continúa débil, la demanda de crédito perdió impulso y la morosidad todavía no confirmó un cambio definitivo de tendencia.
Neffa coincide con buena parte de la selección sectorial, pero adopta una posición más constructiva de largo plazo. La principal intersección entre ambas miradas está en Vista, Pampa, TGS y Banco Macro. También comparten evaluaciones favorables sobre YPF, Central Puerto, BYMA y Telecom, aunque Bradesco no las incluyó entre sus cinco preferencias finales.
El banco brasileño conserva una estrategia defensiva y concentra su selección en Vista Energy, Pampa Energía, TGS, Banco Macro e IRSA. Neffa amplía el abanico hacia YPF, Central Puerto, TGNO4, BYMA, Telecom y MercadoLibre. La diferencia no está tanto en las empresas como en los tiempos: Bradesco quiere ver primero una baja comprobada de la mora, una recuperación sostenible del crédito y una mejora de los ingresos reales.
