El PSOE y Junts alcanzaron un acuerdo para que el Congreso apruebe la ley de amnistía, con modificaciones que refuerzan las garantías para los encausados del procés, incluido Carles Puigdemont.
El PSOE y Junts han cerrado el acuerdo para que el Congreso apruebe la ley de amnistía, según confirmaron fuentes de ambas formaciones. El nuevo texto incorporará cambios que dotarán de «más garantías» a todos los dirigentes encausados por el procés, con especial atención al líder de Junts, Carles Puigdemont, a quien el Tribunal Supremo investiga por terrorismo.
Ni los socialistas ni los independentistas han detallado públicamente los retoques y las fórmulas jurídicas incluidas en el borrador final. Fuentes de Ferraz aseguraron que la ley, con las nuevas modificaciones, seguirá siendo «absolutamente constitucional» y que no se incluirá ningún supuesto de terrorismo en la amnistía, tal como exigía Junts y que motivó su voto negativo en la primera votación.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en declaraciones informales a periodistas que cubren su gira por Latinoamérica, adelantó: «Se cambiará para dar más garantías, para ampliar más esos parámetros. Yo no he tenido nunca ninguna duda de que estaban todos incluidos, pero si tenemos que reforzar las garantías, lo hacemos. Todos van a ser amnistiados, se van a cubrir todos los supuestos».
Sánchez añadió que nunca compartió las dudas de Junts, porque siempre tuvo el convencimiento de que el texto original cubriría todos los supuestos vinculados con el proceso independentista en Cataluña, pero señaló que si es necesario reforzar esas garantías para disiparlas, se hará.
La vicepresidenta del Govern, Laura Vilagrà, se mostró este miércoles «satisfecha» por la «buena noticia» del desbloqueo de la ley, después de que PSOE, JxCat y ERC hayan podido «encarrilar» un acuerdo que podría anunciarse «en las próximas horas», según declaraciones a Catalunya Ràdio.
Desde Moncloa, la aprobación de la amnistía se considera un paso para sacar el caso Koldo de la agenda informativa y para «encarrilar la legislatura» mediante el fortalecimiento del bloque de investidura, así como para facilitar la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.
