El S&P Merval opera en u$s1.830, lejos del récord de u$s2.400, y acumula una caída de 12% en dólares en agosto. Analistas consultados por Nueva Caba indican que el piso técnico podría ubicarse en u$s1.500, mientras que algunos inversores consideran que los niveles actuales presentan oportunidades de entrada en sectores específicos.
El S&P Merval, índice de acciones líderes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, opera en u$s1.830 y acumula una pérdida de 12% en dólares durante agosto, según datos del mercado. El máximo histórico se registró en u$s2.400. Operadores consultados por Nueva Caba señalaron que las acciones podrían continuar a la baja y que el piso técnico se encontraría en la zona de u$s1.500.
El analista Gustavo Ber afirmó que no espera una recuperación sostenida en el corto plazo, más allá de posibles rebotes técnicos. En caso de que no se registren mejoras en el plano internacional ni en el humor social de cara a las elecciones de 2027, sostuvo que “no sería de extrañar” que el Merval corrija otro 15% adicional hasta ubicarse en torno a u$s1.550.
Tomás Sisto Bourel, de Fortress Capital, indicó que el índice muestra valuaciones cada vez más atractivas, aunque prefiere mantener cautela hasta identificar un piso. En marzo, cuando se desató el conflicto en Medio Oriente, el índice encontró un soporte en torno a u$s1.750. Según el analista, la media móvil de 200 jornadas sugiere un piso técnico en la zona de u$s1.500, por lo que aún habría margen para nuevas bajas.
Desde los fundamentos, Sisto Bourel sostuvo que a estos niveles aparecen oportunidades de entrada para inversores arriesgados, particularmente en el sector bancario, que opera con cierto rezago, mientras que las energéticas exhiben mayor resistencia. No obstante, señaló que el punto débil es el timing: con las elecciones cada vez más cerca, es probable que el mercado incorpore una mayor prima de incertidumbre política.
Gustavo Neffa, director de Research for Traders, afirmó que el mercado argentino se mueve principalmente al ritmo de las encuestas y del clima externo. A pesar de los buenos balances corporativos, las valuaciones retroceden por temor a un regreso del kirchnerismo. Estimó que pronto aparecerán sondeos de opinión pública con mejoras para Javier Milei tras los datos económicos de julio, lo que podría favorecer un rebote de las acciones argentinas.
El asesor financiero José Ignacio Bano destacó el mayor castigo a los bancos y consideró razonable que un inversor arriesgado se posicione en ese sector para intentar capturar una eventual recuperación. Mencionó que los balances de los bancos locales, como el de Supervielle, presentan números sólidos.
Los reportes del sector bancario, últimos de la temporada del segundo trimestre, se conocerán en los próximos días: miércoles 19 de agosto (Macro), miércoles 25 de agosto (Galicia) y jueves 27 de agosto (BBVA Argentina).
Delphos Investment destacó los resultados de Supervielle y aseguró que tiene la valuación más atractiva entre los bancos líderes locales. Consideró desmedido el descuento en el que opera e injustificado desde los fundamentos, por lo que afirmó que las acciones de Supervielle lucen atractivas para incorporar a una cartera de renta variable argentina.
Diego Martínez Burzaco, country manager de Inviu, señaló que las perspectivas del Merval deberían mejorar en línea con una recuperación en los datos económicos, ya sea a través de una recomposición del poder adquisitivo o una merma en los niveles de deuda bancaria. Prefiere mantener cautela con los activos domésticos y observar la tendencia de las próximas jornadas.
En cuanto al contexto externo, Martínez Burzaco detalló: “Afuera, vemos una disociación entre el mercado de acciones y el mercado de bonos: el de acciones llegó a casi máximos históricos en estos días, pero los rendimientos de los bonos de Estados Unidos en los tramos largos (10 y 30 años) están subiendo a niveles no vistos en los últimos 6 o 7 años. Esto muestra un poco la incertidumbre geopolítica, el manejo de la economía estadounidense y la incertidumbre respecto al conflicto en Medio Oriente”.
El principal factor que castiga al Merval, según los operadores, es la incorporación de las elecciones de 2027 en los análisis y decisiones de inversión. El deterioro de Milei en los sondeos de opinión pública y el crecimiento de figuras del kirchnerismo ya preocupa a los inversores. Los operadores esperan buenas señales en ese frente o la aparición de algún catalizador que habilite un giro en la dinámica.
