La consultora Econviews sugirió utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para ampliar el crédito hipotecario y movilizar la construcción. La propuesta busca evitar un desembolso fiscal inmediato, pero trasladaría riesgos al patrimonio previsional.
La consultora Econviews propuso utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para ampliar el crédito hipotecario y movilizar la construcción, sin recurrir a emisión monetaria ni aumentar el gasto público. La propuesta fue presentada en su informe semanal.
Según Econviews, esta opción «no tiene costo fiscal ni implica emisión monetaria», pero el Gobierno no avanza en destrabarla. El ministro de Economía, Luis Caputo, fue consultado al respecto durante la presentación de créditos en dólares para empresas. «Es algo que estamos analizando con la ministra Petovello y su grupo. Hubo hace tiempo muchas propuestas de que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad comprara las hipotecas y permitiera liberar fondos para que los bancos pudieran dar más hipotecas, pero el FGS no puede estar comprando hipotecas de personas. No es el trabajo del FGS», señaló.
«Sí estamos viendo formas que creemos que son más efectivas. Lo estamos hablando con el Ministerio de Capital Humano, el FGS y los bancos. Creemos que es una vía mucho mejor para todos los bancos. Les ha encantado la idea», agregó.
El diagnóstico de Econviews es que «gran parte de la economía no arranca». El consumo masivo cae, mientras la industria, la construcción y el comercio permanecen aletargados. Los sectores que muestran crecimiento (agro, minería y energía) representan apenas el 13% del Producto Bruto Interno (PBI). La consultora advierte que el segundo trimestre se encamina a cerrar con una caída del PBI y que los primeros indicadores de julio tampoco muestran una recuperación significativa.
Gustavo Gardey, especialista en Mercado de Capitales y cofundador de Bull Road Investments (BRI), sostuvo que recurrir al FGS no implica necesariamente un costo fiscal directo, porque «no gasta plata del Tesoro, reasigna una cartera que ya existe». Sin embargo, advirtió que el costo es contingente y lo asume el patrimonio previsional.
Diego Martínez Burzaco, country manager de Inviu, afirmó: «No me imagino el Fondo de Garantía de Sustentabilidad haciendo esto». En cambio, consideró que el desarrollo hipotecario debería apoyarse en inversores institucionales privados de largo plazo.
Martínez Burzaco explicó que para impulsar el mercado hipotecario vía mercado de capitales se necesitan inversores institucionales de largo plazo. Recordó que ese papel era ocupado anteriormente por las AFJP, que participaron en fideicomisos de cédulas hipotecarias. «Cuando pasó lo de las AFJP en 2008, se quebró totalmente este sistema», afirmó.
Gardey planteó que, si se utiliza al FGS, este debería actuar como inversor, no como herramienta de política de vivienda. Propuso que los bancos conserven parte del riesgo y que el precio surja de una licitación competitiva. «Si el banco presta mal, pierde primero él», señaló. También sugirió que los instrumentos puedan atraer capital privado: «Si las aseguradoras y los fondos también quieren comprar ese papel, el precio está bien. Si el único comprador posible es el FGS, esa es toda la prueba que necesitás de que el programa nació mal».
