Mientras el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, define su futuro tras la denuncia contra su esposa, en el PSOE evalúan a la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, como posible candidata en caso de repetición electoral.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se encuentra a la espera de la decisión de Pedro Sánchez sobre su continuidad al frente del Gobierno de España. Según fuentes socialistas, el presidente solo ha conversado con su núcleo familiar y la militancia se enterará de su decisión al mismo tiempo que los medios de comunicación.
En este contexto, el partido ha lanzado una campaña en redes sociales con la consigna «vale la pena», como un operativo de apoyo para instar a Sánchez a permanecer en el cargo. La medida se da en medio de las denuncias presentadas contra su esposa, Begoña Gómez, por el colectivo Manos Limpias, denuncia que la Fiscalía ha solicitado archivar.
Ante la posibilidad de una repetición electoral, en el PSOE se barajan cuatro escenarios: que Sánchez no renuncie y continúe como líder; que se someta a una cuestión de confianza; que renuncie y otro candidato se presente a la investidura con el actual Congreso; o que se convoquen elecciones, opción esta última considerada la más compleja desde el punto de vista constitucional.
Entre las opciones, toma fuerza el nombre de la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, como candidata ante una eventual repetición electoral o ante el desafío de una nueva investidura. Montero es una de las figuras que más ha crecido dentro del PSOE en el último tiempo, con un estilo de confrontación y absoluta lealtad a Pedro Sánchez.
En paralelo, la asociación Hazte Oír ha presentado una querella ante el juez Peinado para que se acumule a la causa contra Begoña Gómez, pero solo por el delito de tráfico de influencias. La asociación sostiene que la empresa en la que trabajó Gómez, su compañero de cátedra y la empresa Globalia podrían haberse beneficiado de ayudas y subvenciones públicas concedidas por el Gobierno gracias a su mediación.
