El tope de $1.500 fijado por el ministro de Economía, Luis Caputo, para el dólar oficial mayorista mantiene las tasas de interés de corto plazo en niveles elevados, en un contexto de baja liquidez de pesos y con una nueva licitación de deuda prevista para este miércoles.
El techo que le puso el ministro Luis Caputo al dólar instala un piso a las tasas de interés en pesos. El retiro de una abultada cantidad de pesos que aplicó en la última licitación de deuda, para evitar más presión sobre el tipo de cambio y defender el tope de $1.500 en la plaza oficial mayorista, recalentó los rendimientos de corto plazo: la tasa de la caución a 1 día repuntó hasta 30% nominal anual.
Ahora, la mirada está puesta sobre cuántos pesos captará en la convocatoria del miércoles para refinanciar deuda, aunque en el mercado estiman que las tasas seguirán altas para contener al precio del dólar.
La presión alcista sobre el tipo de cambio sigue firme y lo mantiene muy cerca del límite que marcó Caputo: $1.500 en el segmento oficial mayorista. De hecho, en el arranque de la semana tocó ese precio en un lapso de la jornada, aunque previo al cierre cedió para situarse levemente por debajo, en $1.495. Así, sigue casi sin variación en lo que va de agosto y amplía a 24% la brecha respecto a la banda superior del esquema cambiario.
La plaza seca de pesos y la consecuente suba de tasas de corto plazo no explica en su totalidad la contención del tipo de cambio: el equipo económico seguiría otorgando cobertura cambiaria al mercado para calmar la presión dolarizadora, a juzgar por los volúmenes operados en las últimas jornadas. La semana pasada, por ejemplo, en una jornada se negociaron u$s230 millones de D31G6, letra dólar linked más corta, y los operadores estiman que casi la totalidad se explicó por ventas del BCRA.
Al mismo tiempo, el Central desacelera las compras de reservas en el mercado de cambios. El objetivo es evitar más presión en la demanda de dólares, en un escenario de mayores compras del sector privado y moderación en la oferta. De hecho, este lunes sumó apenas u$s13 millones, uno de los saldos más bajos del año, en una jornada de volumen acotado (u$s367 millones). En lo que va de agosto, acumula compras por u$s124 millones, muy por debajo a lo observado semanas atrás. En el año, ya son u$s13.461 millones, gracias a las abultadas compras de la primera parte de 2026.
Por qué suben fuerte las tasas de interés de corto plazo
En la última licitación de deuda local, Caputo captó 44% más del monto que vencía y el excedente lo sacó de circulación. Se trata de un monto elevado, de unos $3,7 billones. La menor oferta de pesos, en un escenario de demanda de dinero estable, se siente en el mercado y hace que esté dispuesto a pagar tasas más altas para afrontar compromisos. Esto recalienta los rendimientos de instrumentos de plazos más cortos, como las cauciones a 1 día, cuya tasa trepó este lunes hasta 30% nominal anual, muy por encima de los máximos de hasta 23% de las jornadas previas.
«El Gobierno parece estar priorizando la estabilidad del tipo de cambio a costa de una mayor volatilidad en las tasas de interés cortas. La liquidez de pesos sigue ajustada y presiona las tasas al alza. Hacia adelante, el mercado va a mirar con atención la licitación de deuda que realizará el Tesoro el miércoles. Más allá del rollover que aplique, será clave seguir los movimientos entre las diferentes cuentas del Tesoro (en el BCRA y en el sistema bancario), debido al diferente impacto que tienen sobre la oferta de pesos en el mercado», afirma Mariano Ortiz Villafañe, economista jefe de Aldazábal y Cía.
De todas maneras, de acuerdo con Damián Palais, asesor financiero de Cocos Gold, el Gobierno no se queda de brazos cruzados: se observan «ciertos movimientos» con mucha demanda puntual y en determinados activos, que podrían tratarse del equipo económico con el objetivo de inyectar liquidez en el mercado para atenuar la escalada de las tasas. La semana pasada, observó una «operación fuerte» en uno de los títulos que vence en noviembre y el objetivo habría sido calmar la presión sobre la curva de pesos. Espera que retorne la estabilidad y evitar lo que sucedió el año pasado cuando se retiraron las LEFI.
¿Tasas de interés altas por más tiempo?
Tomás Sisto Bourel, analista de research y estrategia en Fortress Capital, advierte que hay margen para que las tasas de interés vuelvan a subir, en caso de que el Gobierno mantenga la postura de evitar a toda costa que el tipo de cambio supere los $1.500 en el mercado oficial mayorista. Afirma que existe una disyuntiva entre contener al tipo de cambio y bajar las tasas, por lo que, teniendo en cuenta la dinámica de las últimas ruedas, no descarta que los rendimientos cortos avancen al rango de entre 25% y 30% nominal anual.
«El trade-off que enfrenta el equipo económico aparece porque, si libera liquidez en el mercado para bajar las tasas de interés, estos pesos podrían aumentar la demanda de dólares, lo que generaría mayores presiones alcistas sobre el tipo de cambio», detalla.
En la próxima licitación de deuda local, programada para este miércoles, el Gobierno enfrenta vencimientos por $4,5 billones, pero Sisto Bourel cree que Caputo no dejará pesos sueltos en el mercado, por lo que absorbería, como mínimo, el 100% de lo que vence. De cumplirse, se mantendría el escenario de baja liquidez en el mercado, lo que daría pie para que las tasas de interés se mantengan presionadas al alza.
«Hay un trade-off entre tasas y dólar. Llega un punto en el que el Gobierno debe elegir entre mantener las tasas en pesos contenidas o seguir utilizando herramientas para evitar que el tipo de cambio supere los $1.500. El dilema surge porque la estrategia de contención cambiaria ha requerido una creciente oferta oficial de cobertura cambiaria, principalmente mediante instrumentos dólar linked, que al mismo tiempo han absorbido pesos del sistema. Con el tipo de cambio cerca de $1.500, este trade-off podría intensificarse en las próximas jornadas, al menos hasta la licitación del miércoles, cuya liquidación será el viernes», coincide PPI.
De acuerdo con el bróker, la subasta de este miércoles le dará a Caputo una oportunidad «particularmente clara» para inyectar liquidez mediante un rollover inferior al 100%, si así lo decide. De hacerlo, las tasas de interés a 1 día podrían estabilizarse (lo considera más importante que el nivel), lo que daría equilibrio en la curva de pesos y jugaría a favor de la incipiente recuperación del crédito. Sin embargo, se pregunta si una mayor liquidez sería suficiente para que el Gobierno logre su objetivo de mantener al precio oficial del dólar por debajo de $1.500. Sobre todo, teniendo en cuenta que eventuales ventas de títulos dólar linked también sacarían pesos del mercado.
