La empresa familiar de Tandil obtuvo el primer puesto en la categoría Salame Picado Grueso en Caminos y Sabores con su Salame DOT. Proyecta alcanzar el 10% del mercado nacional de chacinados.
La empresa familiar Cagnoli, con sede en Tandil, obtuvo el primer puesto en la categoría Salame Picado Grueso durante la última edición de la feria Caminos y Sabores con su Salame DOT, producto con denominación de origen que solo puede elaborarse en esa región bonaerense. El reconocimiento se suma a casi un siglo de historia empresarial, cuatro generaciones familiares, una producción de 15.000 toneladas anuales y 850 empleados.
Facundo Cagnoli, integrante de la cuarta generación, declaró a iProfesional: «Los chicos habían hecho un muy buen trabajo. Ya estábamos contentos por eso, porque un grupo se puso como objetivo desarrollar un proyecto así y hasta vino los fines de semana para hacerlo. El resultado después no importaba, pero salió positivo y la felicidad fue doble».
El Salame DOT es el mismo producto que la empresa elabora en Tandil bajo denominación de origen. «La denominación de origen es como el champagne o el prosciutto di Parma. Hay condiciones climáticas únicas que hacen que ese producto no pueda hacerse igual en otro lugar», explicó Facundo Cagnoli.
La compañía fue fundada en 1937 por Pedro Cagnoli, hijo del inmigrante italiano Pietro Cagnoli, quien abrió el Puesto 5 del Mercado Municipal de Tandil. En 1944 la familia compró el predio de la Chacra 43, donde aún funciona la planta principal. Actualmente produce alrededor de 15 millones de kilos por año, comercializa unos 90 productos y tiene presencia en todas las provincias argentinas, además de exportar a Paraguay y Perú, con habilitaciones en trámite para Brasil, Uruguay y Chile.
El mercado argentino de embutidos y fiambres ronda las 355.000 toneladas anuales y registra una caída cercana al 1,8%, según Facundo Cagnoli. La empresa afirma crecer a tasas de dos dígitos y posee un 5% del mercado nacional. «Tenemos pensado duplicarlo en los próximos años», sostuvo. La exportación representa el 1% en fiambres y entre el 6% y el 7% en carne porcina.
El 31 de marzo de 2021, un cortocircuito incendió la planta de desposte. La reconstrucción demandó tres años. «Tuvimos mejores números sin la planta que en años anteriores. Ahí entendimos que la diferencia la hace la gente», recordó Facundo Cagnoli. La nueva planta procesa alrededor de 5.000 animales por día.
Cagnoli fue pionera en desarrollar productos en atmósfera modificada y lanzó medallones elaborados con cortes porcinos magros. «Nosotros no competimos bajando precios. Competimos innovando. Nos gusta decir que somos el Lamborghini de los salamines, con la diferencia de que el nuestro lo puede comprar cualquiera», afirmó Facundo Cagnoli.
