La empresa láctea Lácteos Verónica registra siete meses sin abonar la totalidad de los salarios de sus 700 empleados. Productores lecheros evalúan acciones legales por una deuda estimada en 35 millones de dólares.
La empresa Lácteos Verónica, controlada por la familia Espiñeira, acumula siete meses sin pagar la totalidad de los salarios de sus trabajadores en las plantas de Clason, Suardi y Lehmann, en la provincia de Santa Fe. Según informaron empleados, la planta de Lehmann se encuentra detenida desde mediados de enero.
En Lehmann, los trabajadores instalaron un acampe por tiempo indeterminado frente al establecimiento. Los empleados declararon que permanecen en el predio para custodiar las instalaciones ante el temor de un vaciamiento o cierre definitivo.
Recientemente, los empleados se movilizaron frente a los Tribunales de Rafaela para reclamar el pago de haberes adeudados. Durante la concentración, entregaron un petitorio a la Justicia Penal solicitando que se aceleren las investigaciones sobre los dueños de la compañía.
En Suardi, 88 empleados presentaron un reclamo colectivo ante el Juzgado Laboral de San Cristóbal. Los trabajadores afirmaron que la firma cortó los aportes patronales y jubilatorios, y que ya no disponen de obra social.
Por otro lado, cerca de 150 productores de leche de Santa Fe se unieron para reclamar el pago de mercadería entregada. Cecilia Sedran, productora de San Genaro, declaró: “Está todo en silencio”. Según Sedran, la deuda con los tamberos se estima en 35 millones de dólares. Un grupo de productores decidió iniciar acciones legales contra los titulares de Lácteos Verónica por presunta estafa.
Según consta en el registro del Banco Central, la empresa acumula 3.735 cheques emitidos sin fondos y una deuda en ese ítem superior a los 13.450 millones de pesos. Asimismo, registra deudas con entidades como Catalinas, Credibel, Trend Capital y los bancos Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro.
