La empresa Alfajores Baltazar S.A., fabricante de los alfajores Alfa Pampa, ingresó en concurso preventivo por orden del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°27. La compañía redujo su producción mensual de 1,2 millones a 750.000 unidades.
El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°27, a cargo de la jueza María Virginia Villarroel, declaró abierto el concurso preventivo de Alfajores Baltazar S.A., sociedad vinculada a la producción y comercialización de los alfajores Alfa Pampa. La decisión judicial fue adoptada el 25 de junio y se conoció públicamente mediante un edicto publicado el miércoles 8 de julio.
Según información del expediente judicial, la empresa llegó a producir alrededor de 1,2 millones de unidades mensuales en sus mejores momentos. Posteriormente, ese volumen descendió hasta un promedio cercano a las 750.000 unidades. La compañía también avanzó con un ajuste de su estructura de personal.
El proceso concursal establece que los acreedores tendrán plazo hasta el 9 de octubre para presentar sus pedidos de verificación de créditos ante la sindicatura designada, a cargo de la contadora Claudia Raquel Bareiro. El informe individual sobre los créditos reclamados deberá presentarse el 25 de noviembre, y el informe general de la sindicatura está fijado para el 15 de febrero de 2027. La audiencia informativa fue programada para el 6 de agosto de 2027, y el período de exclusividad vencerá el 13 de agosto de ese mismo año.
La apertura del concurso preventivo no implica el cierre de la fábrica ni su quiebra. El procedimiento busca ordenar el pasivo, determinar la composición de las deudas y permitir que la compañía negocie una propuesta con sus acreedores mientras continúa su actividad.
La empresa fue fundada en 2011 por Mariano Bonaventura y Sebastián Espina, quienes comenzaron con una máquina usada y una producción inicial de 80.000 unidades mensuales. Con el tiempo, la firma incorporó maquinaria, amplió su capacidad y logró ingresar a cadenas de kioscos, supermercados, el canal aerocomercial y desarrolló exportaciones. Durante la pandemia, consiguió ampliar su presencia en el canal supermercadista.
La caída del volumen de producción, la reducción de pedidos y una estructura industrial con capacidad para producir por encima del volumen vendido fueron factores que antecedieron a la presentación judicial. La empresa había desarrollado una capacidad instalada que le permitía aspirar a volúmenes superiores a su producción real.
