La empresa láctea Sudamericana de Lácteos, propiedad del empresario rosarino Pablo González, alcanzó un acuerdo con el gremio ATILRA para reanudar la producción en su planta de la localidad santafesina de Díaz. El entendimiento, mediado por el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, incluye la suspensión de despidos y una reducción temporal de jornadas laborales.
La compañía láctea Sudamericana de Lácteos, que produce marcas como Tambería Holandesa, Pensilvania, Tuca y Sudamlac, está próxima a reiniciar sus operaciones en la planta ubicada en Díaz, provincia de Santa Fe, tras alcanzar un acuerdo con el sindicato ATILRA.
Según informaron fuentes de la negociación, el entendimiento se concretó luego de la intervención del Ministerio de Trabajo santafesino. Las partes habían mostrado diferencias en torno a la aplicación del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que permite suspensiones temporarias bajo determinadas condiciones.
El nuevo propietario de la firma, Pablo González, proponía utilizar esa opción para reducir costos durante los primeros meses de funcionamiento. ATILRA se opuso a esa alternativa y había amenazado con medidas de fuerza.
Finalmente, se estableció que no habrá despidos y que, por un lapso de 90 días, unos 78 operarios trabajarán con una reducción de entre el 50% y el 75% de la jornada laboral.
“En principio hubo un entendimiento y esta semana estaríamos rubricando el acuerdo. Pero remarco el ‘en principio’, porque hace un mes atrás también habíamos alcanzado un entendimiento y después se dio vuelta. Esta vez las charlas fueron en el Ministerio”, declaró González.
“Logramos llegar a un entendimiento con respecto al artículo 223 bis. La discusión era la parte no remunerativa, que hace que uno evite por tres meses las cargas sociales proporcionales. Fue una reunión tensa, pero en los últimos 15 minutos se pudo destrabar”, agregó.
Nicolás Garnero, secretario de la Seccional Gálvez del gremio, confirmó el principio de acuerdo y aseguró que el pacto garantizará la continuidad de los empleos. “La gente trabajaría media jornada y no se despediría a nadie. Ellos querían tener trabajando a la gente, pero suspendida, cuestión que es ilegal”, afirmó.
Tras la rúbrica del acuerdo, se prevé un traspaso accionario a manos de González. El empresario anticipó que se abrirá una etapa de entre 10 y 15 días destinada a la limpieza, sanitización y puesta a punto de la planta para reiniciar la producción.
Sudamericana de Lácteos se encontraba bajo control de la firma cordobesa Servio, que adquirió las instalaciones a mediados de 2023. La empresa enfrentó un mercado de consumo deprimido y complicaciones para sostener el funcionamiento de la planta. La caída del negocio afectó a la comunidad de Díaz, que posee alrededor de 2.000 habitantes y depende económicamente de la láctea.
Al margen del inminente desembarco de González, Sudamericana de Lácteos adeuda más de cuatro meses de salarios a sus empleados, así como cargas sociales, obra social y aportes jubilatorios.
