El ahora exfuncionario presentó su renuncia luego de que el presidente Javier Milei y su hermana Karina se enteraran de la existencia de grabaciones que lo vinculan a una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Manuel Adorni renunció como jefe de Gabinete tras una semana en la que el Gobierno conoció audios y pruebas que complicaban su situación judicial. El material había llegado a manos de periodistas sin filtraciones de tribunales.
El presidente Javier Milei y Karina Milei se enteraron a principios de esta semana de la existencia de esos audios. También supieron que Adorni obligaba a sus subalternos a prestarle tarjetas de crédito para hacer compras y ocultar su identidad.
En uno de los seis audios que constan en el expediente judicial, Adorni le prometía ayuda al contratista Matías Tabar antes de que declarara como testigo. «Nada, obviamente te voy a dar todo el soporte que necesites, despreocupate, como hice con todos», se escucha en la grabación. Tabar rechazó esa ayuda, según declaró y se desprende del contenido de su teléfono entregado a la Justicia.
Adorni es investigado por el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo por presunto enriquecimiento ilícito. Los gastos, viajes y compras de viviendas superan los montos que él y su esposa reciben en blanco.
El jueves a las 2 de la madrugada, Milei subió al avión presidencial rumbo a España. Ya sabía que a su vuelta Adorni no seguiría en el cargo. Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, estuvo de acuerdo con la decisión. Tres factores precipitaron la salida: el futuro judicial negativo para Adorni, el conocimiento de que la prensa tenía material sobre el caso, y un escenario político en el Congreso que se encaminaba a destituirlo.
Ni bien pisó España, Milei dio una entrevista. «Si la Justicia lo encuentra culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada», afirmó. «Yo ni siquiera soy un tipo que entiende de temas de Derecho. Creo en su honestidad», agregó. En Buenos Aires, las versiones sobre la salida ya corrían sin desmentidas oficiales.
El sábado a las 7 de la tarde, Adorni difundió su renuncia. Diego Santilli lo reemplazaría como jefe de Gabinete.
El audio que Adorni le envió a Matías Tabar tiene 1 minuto y 35 segundos. «Mati, querido, qué hacés, ‘cuchame’, yo te tengo que hablar hace como diez, quince días. Este finde voy a ir a Indio así que si querés hablamos ahí que voy a estar más tranquilo por el tema del 4 de mayo», comienza el mensaje. El 4 de mayo era la fecha en que Tabar debía declarar ante el fiscal Pollicita. «Nada, obviamente, te voy a dar todo el soporte que necesites, despreocupate, como hice con todos, eso está de más decírtelo, pero contas con todo, todo lo que yo te puedo ayudar. Es una boludés, pero para que vos te quedes tranquilo y que todos nos quedemos tranquilos», continúa Adorni.
Tabar relató que hablaron telefónicamente y que Adorni le ofreció ayuda. Decidió rechazar ese contacto para evitar que pareciera que estaban elaborando una estrategia común. Antes de irse del juzgado, dejó su teléfono móvil a disposición de los investigadores.
El audio incluye también un reclamo doméstico: Adorni le consulta al contratista sobre problemas con las llaves térmicas de su casa recién remodelada. La obra había durado nueve meses y costado 245.000 dólares. «Por otro lado, vos viste que, te cambio completamente de tema, tengo una térmica, tengo el tablero afuera a la calle, un tablero que mira hacia el cerco, de la columna al cerco, externo a la columna, y del otro lado, del lado que mira a la calle, tengo una sola llave adentro como de un cubículo. Esa me salta sistemáticamente», dice Adorni. «También me salta la de la bomba, la general que está en la pileta. No se si esta relacionado o no, yo creo que no, ¿Tenés idea qué puede ser o qué se puede hacer para solucionarlo?, porque estoy desesperado», le pide al contratista.
