Federico Giuliano y Carlos Cejas compraron una franquicia de comida rápida que cerró meses después. Siete años más tarde, en ese mismo local fundaron Monti, una cadena de pastas que hoy factura cerca de $1.000 millones mensuales y proyecta servir un millón de platos en 2026.
Federico Giuliano y Carlos Cejas invirtieron en una franquicia de comida rápida con la intención de emprender por cuenta propia. Meses después, la empresa dejó de operar y se quedaron con el local vacío. Siete años más tarde, ese mismo espacio dio origen a Monti, una cadena de pastas que actualmente tiene 10 sucursales, factura cerca de $1.000 millones por mes y proyecta servir un millón de platos durante 2026.
Giuliano, de 43 años, estudió Administración; Cejas, de 40, Turismo. Ambos se conocieron trabajando en una cadena de hamburgueserías. Cuando la franquicia cerró, decidieron desarrollar un proyecto propio. “Nos quedamos con un local vacío y sin saber qué hacer”, declaró Giuliano a iProfesional.
Inspirados por sus orígenes italianos y la ausencia de cadenas de pastas en formato de comida rápida, diseñaron Monti. Con ahorros y préstamos personales reunieron unos u$s40.000 y en 2018 abrieron el primer local en Boedo. El menú inicial tenía siete platos y siete salsas. Los pedidos se hacían en el mostrador y se servían en recipientes descartables.
Durante la pandemia, la cadena se adaptó al delivery y ganó visibilidad en redes sociales. El Volcán de Ñoquis, servido dentro de un pan de masa madre con salsa y muzzarella, se convirtió en el producto estrella. La repercusión impulsó las ventas y generó consultas para abrir nuevos locales mediante franquicias.
Actualmente, Monti cuenta con 10 locales operativos. Boedo y Colegiales son propios; el resto funciona bajo franquicia. La empresa posee un centro de elaboración de 300 metros cuadrados que produce entre 15.000 y 20.000 kilos de pasta por mes y emplea a unas 200 personas. Procesa unas 50.000 órdenes mensuales y factura alrededor de $1.000 millones al mes.
La próxima apertura será en Tortugas Open Mall, el primer local en un shopping. También se proyectan sucursales en Quilmes, Vicente López y La Plata. La inversión para abrir una franquicia oscila entre u$s80.000 y u$s140.000. “Siempre quisimos tener algo propio. Nunca imaginamos que iba a tomar esta dimensión”, concluyó Giuliano.
