Un informe de la Fundación Capital señala que los salarios del sector privado registrado comenzaron a aumentar por encima de la inflación, aunque el ingreso disponible sigue condicionado por el incremento de las tarifas de servicios públicos.
Después de varios meses en los que la inflación superó el aumento de los salarios, los ingresos de los trabajadores del sector privado registrado empezaron a crecer por encima de los precios, según un informe de la Fundación Capital.
El informe indica que el salario del sector privado registrado aumentó 4% nominal en abril, lo que implicó una mejora real del 1,4% respecto de la inflación de ese mes. Entre abril y junio, los salarios privados crecieron en promedio 2,4% mensual, mientras que la inflación promedio fue del 2,2%.
Las negociaciones paritarias para julio y agosto proyectan aumentos cercanos al 2,3% mensual. Sin embargo, la recuperación es moderada y heterogénea: algunos gremios enfrentan dificultades para cerrar acuerdos y el mercado laboral limita el poder de negociación de los trabajadores. La Fundación Capital estima que, aun con esta mejora, el salario real terminará 2026 aproximadamente un 2% por debajo del nivel de diciembre de 2023.
El informe destaca que el principal obstáculo para el bolsillo de las familias es el aumento de las tarifas de servicios públicos. Mientras la inflación acumulada de los últimos doce meses rondó el 33%, las tarifas de electricidad y gas aumentaron en promedio 55% en el AMBA y el transporte público avanzó cerca de 49%.
Como consecuencia, una familia tipo del área metropolitana destina actualmente unos $163.600 mensuales al pago de electricidad, gas, agua y transporte si mantiene subsidios energéticos. Sin subsidios, ese gasto asciende a $275.800. Los servicios públicos representan actualmente el 10,8% del salario promedio del sector privado registrado, frente al 9,1% de hace un año y al 4,3% al comienzo de la administración Milei.
El impacto es mayor en los hogares de menores ingresos. Una familia con dos salarios mínimos destina alrededor del 22% de sus recursos al pago de servicios públicos, más de cuatro veces el peso que tenían esos gastos a fines de 2023. En el caso de dos jubilaciones mínimas, la incidencia alcanza al 17,3% del ingreso familiar. Entre los sectores medios, una familia con ingresos cercanos a $1,5 millones dedica alrededor del 14% de sus recursos a servicios públicos.
La Fundación Capital proyecta que, para la segunda mitad del año, la inflación más baja permitirá que las paritarias generen pequeñas mejoras del salario real, pero las tarifas continuarán reduciendo el ingreso disponible. El informe señala que los usuarios residenciales aún no cubren completamente los costos de generación eléctrica y que en el transporte público del AMBA los subsidios siguen siendo elevados. En ese contexto, la recuperación del consumo será gradual.
