El hasta entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, renunció en medio de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Su salida impacta en el equilibrio interno del Ejecutivo y genera movimientos en distintos sectores políticos.
El sábado por la tarde, el hasta entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó su renuncia al cargo. En un mensaje difundido, Adorni declaró: “Por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos. Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia al cargo”. La dimisión se produjo en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
Adorni había asumido el cargo luego de la salida de Guillermo Francos en noviembre de 2025. Su gestión duró siete meses. Durante ese período, fue considerado un dirigente forjado en La Libertad Avanza y sin experiencia previa en otros espacios políticos. Tras imponerse en las elecciones de mayo frente al PRO, algunos sectores lo presentaban como un posible candidato a acompañar al presidente Javier Milei en 2027.
La controversia comenzó cuando se detectó la presencia de su esposa, Bettina Angeletti, en la delegación presidencial que viajó a Nueva York por la Argentina Week. Posteriormente, se sumaron informaciones sobre viajes y propiedades no declaradas por la familia, lo que generó reclamos de la oposición y de aliados que solicitaban su apartamiento.
Según fuentes del entorno presidencial, el presidente Javier Milei fue quien más resistencia ofreció a la salida de Adorni. Hasta el cierre de esta nota, Milei no había publicado un mensaje de despedida en redes sociales; se limitó a compartir el mensaje de su hermana, Karina Milei. También circularon versiones sobre un posible encuentro en la residencia de Olivos durante el sábado, que no se habría concretado.
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, también resultó afectada por la salida. Adorni era considerado “los ojos y la voz” de la funcionaria y mantenía con ella una relación de cercanía. La decisión de mover a Adorni de la Vocería Presidencial y luego promoverlo a jefe de Gabinete había sido iniciativa de la menor de los Milei, quien aspiraba a ocupar ese espacio tras la salida de Francos.
En su mensaje de despedida, Karina Milei escribió: “Sos una persona íntegra, valiosa y muy querida por todos nosotros. Sabemos del difícil –e inmerecido– momento que venís atravesando vos y tu familia desde hace meses, y acompañamos tu decisión con respeto, lamentando que las circunstancias hayan sido de este modo”.
El asesor presidencial Santiago Caputo mantuvo una postura de respaldo a Adorni, a quien calificaba como “el garante del statu quo” en la interna. La relación entre ambos era de convivencia armoniosa, a diferencia de la que Caputo mantiene con los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem.
Entre los sectores que se beneficiarían con la salida de Adorni se encuentra la senadora Patricia Bullrich, quien había expresado públicamente su deseo de apartarlo al considerar que los movimientos en la causa judicial perjudicaban la imagen del Poder Ejecutivo. Minutos después de la renuncia, Bullrich publicó en redes: “La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el Presidente, la gente y todo el país estamos construyendo”.
También se verían favorecidos varios ministros y legisladores que reclamaban, en off the record, su salida debido a la parálisis de la gestión y los fallidos planes en el Congreso. Entre ellos, el ministro del Interior, Diego Santilli, con posibilidades de asumir la coordinación de los ministerios. Otros beneficiados son los primos Menem, el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt, y el titular del PRO, Mauricio Macri, quien en una reunión en Olivos el 1° de noviembre había advertido al presidente Milei sobre las disputas internas del gobierno.
