La destilería patagónica La Alazana, ubicada en Chubut, presentará una edición limitada de whisky single malt que maduró durante tres años en la Base Marambio, en la Antártida. La empresa exporta más del 60% de su producción y este año lanzará la nueva partida, primero en el Reino Unido.
La destilería La Alazana, fundada por Lila Tognetti y Néstor Serenelli en la localidad de Las Golondrinas, provincia de Chubut, producirá una edición limitada de whisky single malt que permaneció tres años en la Base Marambio, en la Antártida. La compañía produce entre 18.000 y 20.000 botellas anuales y exporta más del 60% de su producción a mercados como Inglaterra, Canadá, Estados Unidos, Francia y Costa Rica.
La nueva partida, que será presentada primero en el Reino Unido, surgió de un proyecto realizado junto al Comando Conjunto Antártico. Según explicó Tognetti a iProfesional, “cuando las llevamos no sabíamos qué iba a pasar. Lo que encontramos fue que muchos compuestos frutales y florales que normalmente se pierden durante el añejamiento quedaron concentrados”.
La empresa inició su actividad a principios de los 2000, cuando Tognetti y Serenelli compraron una chacra en Las Golondrinas, entre El Bolsón y Lago Puelo. Antes de poner en marcha la destilería, ambos viajaron a Escocia para capacitarse. Tognetti completó una especialización en la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo.
La destilería funciona en un predio de tres hectáreas en Chubut, donde controla toda la cadena productiva, desde la siembra de cebada hasta el embotellado. La capacidad instalada es de entre 50 y 60 barricas por año, lo que permite elaborar unas 20.000 botellas anuales. La empresa comercializa whiskies con más de diez años de añejamiento y cuenta con barricas que ya alcanzaron los 15 años.
La edición antártica se presentará este año en Inglaterra dentro de una colección internacional denominada Continentes. Parte de esa producción también llegará al mercado argentino bajo el nombre Isla Marambio. El precio aún no fue definido, pero la empresa anticipa que estará por encima de sus etiquetas tradicionales, que se ubican en un rango de entre 100 y 200 dólares por botella. La Alazana mantiene otras dos barricas en la Base Belgrano II, donde continuarán madurando durante varios años más.
