Operadores de la City observan movimientos del BCRA en el mercado de futuros y bonos dólar linked para estabilizar el tipo de cambio.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) habría realizado maniobras en el mercado de futuros y de bonos dólar linked para contener la cotización del dólar, según atribuyen operadores de la City. La entidad compra divisas en el mercado spot al mismo tiempo que vende indirectamente en futuros y bonos ajustables por el tipo de cambio nominal.
Analistas cuestionan si el tipo de cambio está en equilibrio. El gobierno sostiene que si hubiera retraso cambiario, el BCRA no podría comprar más de 100 millones de dólares diarios para aumentar reservas. Críticos señalan que hay posturas millonarias para contener el dólar en futuros y un movimiento de 500 millones de dólares en bonos dólar linked, donde se presume que el BCRA fue el principal actor.
El movimiento ocurrió cuando el dólar se alejó de los 1.400 pesos, considerado un techo informal de la banda de flotación. En mayo, el BCRA desarmó posiciones en futuros, y desde junio estaría operando en sentido opuesto. La intervención indirecta en el mercado cambiario fue un debate durante 2024, con el BCRA planchando la cotización del dólar futuro y asumiendo riesgos si el mercado apuesta a una devaluación.
En las últimas ruedas, el BCRA incrementó su actividad en el mercado A3, con interés abierto de 3,1 millones de contratos. Esto ocurrió cuando el dólar subió de 1.400 a 1.442 pesos y luego cayó a 1.436. Las tasas implícitas en futuros cayeron, haciendo más conveniente invertir en títulos en pesos. Los contratos a junio tienen una tasa nominal anual de 17,59%, y los de noviembre, 23,35%.
El BCRA también vendió bonos dólar linked por 500 millones de dólares, absorbiendo pesos y reduciendo la demanda de dólares. La entidad posee unos 2.300 millones de dólares en estos bonos, sobre una emisión total de 6.800 millones. Críticos señalan que esta estrategia transforma deuda intraestatal en deuda con privados.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostiene que el peso está sobrevaluado en un 15,8%, según su modelo. El FMI sugiere dejar que el tipo de cambio actúe como colchón ante shocks externos y acelerar la acumulación de reservas. No aconseja explícitamente una devaluación, pero advierte sobre problemas de competitividad.
