Matías Tabar se presentó espontáneamente ante el fiscal Gerardo Pollicita para ampliar su declaración en la causa por presunto enriquecimiento ilícito del vocero presidencial. Aportó facturas, remitos y chats con proveedores.
El contratista Matías Tabar se presentó este viernes de manera espontánea ante la Justicia Federal para ampliar su declaración en la causa por presunto enriquecimiento ilícito que investiga al vocero presidencial Manuel Adorni.
Tabar llevó más documentación para respaldar sus dichos. Facturas, remitos y capturas de pantalla de chats con proveedores fueron incorporados al expediente que tramita en Comodoro Py.
El arquitecto ratificó ante el fiscal Gerardo Pollicita los datos centrales de su primera declaración. Confirmó que el monto total de la refacción en la casa del country Indio Cuá fue de u$s245.000. También volvió a sostener que Adorni le pagó todo en efectivo, sin factura de por medio. La modalidad de pago al contado y sin documentación respaldatoria es uno de los puntos que más llama la atención de los investigadores federales.
Qué pruebas nuevas aportó el contratista esta semana
La presentación de Tabar este viernes fue espontánea, sin citación judicial previa. Entre los documentos presentados figuran copias de los mensajes intercambiados con proveedores para demostrar cómo se negociaron y cerraron los distintos trabajos en la propiedad del funcionario. También agregó remitos y facturas vinculados a materiales y mano de obra. Toda esa documentación quedó incorporada al expediente que maneja el fiscal Pollicita.
En sede judicial recibieron el material, firmaron el acta correspondiente y Tabar se retiró sin hacer declaraciones a la prensa.
Cuánto cobró el arquitecto y cómo fue el pago de Adorni
En su primera declaración, Tabar detalló que los trabajos de refacción costaron u$s245.000 en total. Ese monto se abonó en dos etapas: una primera entrega de u$s55.000 durante 2024 y una segunda, mucho más voluminosa, de u$s190.000 en 2025. Tabar sostuvo que todo se pagó en dólares y en efectivo, sin transferencias bancarias ni comprobantes oficiales.
El contratista es socio del grupo Alta Arquitectura y trabajó en la vivienda ubicada en el country Indio Cuá, donde Adorni y su esposa Bettina Angeletti se mudaron a fines de 2024.
El dato que complica el expediente inmobiliario de Adorni
La casa fue adquirida por el matrimonio Adorni-Angeletti a fines del año pasado. La escritura se firmó el 15 de noviembre de 2024 ante la escribana Adriana Mónica Nechevenko de Schuster. Sin embargo, el inmueble aún no figura registrado a nombre del vocero presidencial: continúa bajo la titularidad del anterior propietario, Juan Ernesto Cosentino.
Esa irregularidad administrativa suma un elemento más a la causa judicial. La fiscalía busca reconstruir cómo Adorni financió la compra y las obras, considerando que sus ingresos declarados no alcanzarían para cubrir esos gastos.
Qué pasó después de que el caso se hiciera público
Tabar también relató ante la Justicia que, tras la difusión del caso en los medios, Adorni se comunicó con él mediante mensajes temporales de WhatsApp. El jefe de Gabinete le manifestó que necesitaba hablar y posteriormente mantuvieron una conversación telefónica. Tabar sostuvo que el funcionario le ofreció ayuda y la posibilidad de que integrantes de su equipo lo contactaran para asistirlo respecto de su declaración judicial.
El contratista afirmó que inicialmente evaluó esa propuesta, pero después decidió rechazarla tras recibir asesoramiento legal, para evitar interpretaciones sobre una posible estrategia conjunta que pudiera afectar la credibilidad de su testimonio.
La fiscalía le había requerido previamente que presentara contratos, presupuestos, comprobantes, un listado del personal que trabajó en la obra y el detalle final de los montos abonados. Entre los trabajadores figuran albañiles, electricistas y plomeros. Tabar aportó el contenido de su teléfono celular, incluyendo contactos y detalles de las personas que participaron en los trabajos de refacción en Indio Cuá.
