Provincias y empresas emitieron más de u$s14.000 millones desde fines de octubre, lo que aporta calma cambiaria y permite al Banco Central recomponer reservas. El Gobierno busca transformar esa mejora en inversión y actividad.
Los dólares llegan más rápido que el alivio. Provincias y empresas ya emitieron más de u$s14.000 millones desde fines de octubre, una oferta que ayuda a sostener un dólar más calmo, le da aire al mercado cambiario y le permite al Banco Central seguir recomponiendo reservas. En paralelo, el Gobierno busca transformar esa mejora financiera en una nueva etapa de inversión y actividad. El frente financiero sigue siendo, por ahora, la parte más ordenada del programa económico.
Según cálculos de Portfolio Personal Inversiones citados por iProfesional, entre el 27 de octubre y los primeros días de mayo provincias y empresas emitieron u$s14.163 millones en deuda en moneda extranjera. De ese total, u$s3.650 millones correspondieron a provincias y u$s10.513 millones a compañías. Ese flujo no se queda solo en Wall Street. A medida que los emisores necesitan pesos para afrontar gastos locales, parte de esas divisas ingresa al mercado de cambios y refuerza la oferta. Por eso las colocaciones financieras se suman al superávit comercial y ayudan a explicar por qué el Banco Central ya acumuló compras por u$s7.371 millones en lo que va del año.
A ese clima se suma la energía, que sigue siendo la gran apuesta oficial. YPF informó una utilidad neta de u$s409 millones en el primer trimestre y un EBITDA de u$s1.594 millones, el más alto de su historia para un arranque de año. La compañía explicó que esa mejora se apoyó en mejores precios, más producción shale y menores costos de extracción en Vaca Muerta. La hoja de ruta también va en esa dirección. En el trimestre, YPF destinó cerca de u$s1.000 millones a inversiones y el 78% fue a actividad no convencional, principalmente en Vaca Muerta. Además, ratificó para 2026 un capex de entre u$s5.500 millones y u$s5.800 millones, con foco en shale, transporte y exportaciones energéticas.
Con ese telón de fondo, Caputo busca acelerar una nueva etapa. El Gobierno enviará al Congreso el llamado «Súper RIGI», una versión ampliada del régimen de incentivos para atraer inversiones a más sectores. Según iProfesional, el plan ofrecerá beneficios impositivos y buscará extender a nuevas actividades un esquema que hoy concentra proyectos por casi u$s95.000 millones. El mercado, por ahora, acompaña. El nuevo REM del Banco Central, elaborado con 45 participantes, espera un dólar mayorista promedio de $1.410 para mayo y proyecta que el IPC bajará de 2,6% en abril a 2,3% en mayo, 2,1% en junio y 2% en julio. Recién en agosto las estimaciones lo ubican por debajo del 2% mensual, en 1,8%. Dicho simple: hay más calma cambiaria, pero la baja de precios seguiría siendo más lenta de lo que muchos esperaban.
En síntesis, el Gobierno gana aire con más deuda, más inversión y más dólares. La pregunta ahora es si ese clima financiero alcanza para que la mejora deje de verse solo en los números y empiece a sentirse en la actividad y en los precios.
