La automotriz japonesa negocia la venta de su operación comercial a los grupos Tagle y Simpa, pero asegura que la marca seguirá presente en el país.
Nissan está en conversaciones avanzadas para cambiar su esquema de operación comercial en Argentina. La compañía japonesa, que ya cerró su planta de producción en Córdoba, busca ahora transferir la comercialización de vehículos, el servicio de posventa y los planes de ahorro a los grupos Tagle y Simpa, dos empresas de capitales nacionales. Sin embargo, desde la firma aclaran que la marca no se retira del país y que los clientes no notarán cambios en la atención ni en la disponibilidad de repuestos.
El anuncio generó confusión porque se produjo apenas una semana después de la presentación del nuevo modelo Kicks, donde el presidente de Nissan Argentina, Ricardo Flammini, había evitado comentar los rumores sobre una posible venta. Fuentes cercanas a la compañía indicaron que la decisión responde a una reestructuración global de Nissan, que incluyó el cierre de plantas en México, España y Japón, y no a factores locales.
Si el acuerdo se concreta, Nissan Argentina dejará de ser una filial directa de la casa matriz, pero la marca continuará operando a través de los nuevos concesionarios. Desde la empresa destacan que el objetivo es reducir costos operativos y estabilizar las finanzas corporativas, sin afectar la presencia de la marca en la región.
El proceso no es inédito: en 2024, Mercedes-Benz Argentina realizó una transición similar con Prestige Auto. No obstante, la comunicación del Memorando de Entendimiento se adelantó posiblemente por una filtración, lo que generó críticas sobre el manejo de la información.
