La Asociación del Fútbol Argentino oficializó un contrato de sponsoreo con Baldo, una yerba producida en Brasil, lo que generó malestar en el sector yerbatero de Misiones. Productores y dirigentes consideran que la decisión afecta la identidad nacional y la economía regional.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) oficializó semanas atrás a Baldo, una marca de yerba mate producida en el sur de Brasil, como nuevo sponsor de la selección nacional. La empresa quedó habilitada para presentarse como la yerba que acompaña a Lionel Messi, Rodrigo De Paul, Emiliano «Dibu» Martínez y al resto del plantel en la previa del Mundial 2026.
Lo que para la AFA fue un negocio más dentro de su esquema comercial, en Misiones se interpretó como un desaire a una de las economías regionales más emblemáticas del país. La bronca no tardó en escalar entre productores, industriales y dirigentes del sector yerbatero argentino, que atraviesan meses de caída del consumo interno, presión sobre los precios y un mercado cada vez más sensible a la competencia externa.
El mate es una costumbre compartida entre futbolistas y cuerpo técnico desde hace años. Las imágenes de Messi con el termo bajo el brazo o del Dibu cebando en una concentración se volvieron parte del paisaje habitual de la selección. Por eso el enojo fue mayor cuando la AFA decidió convertir esa costumbre en un acuerdo comercial con una empresa extranjera.
Baldo es una firma centenaria radicada en Rio Grande do Sul, en el sur de Brasil, una zona tradicional de producción de yerba. La marca desembarcó formalmente en supermercados argentinos en 2024 y empezó a crecer entre consumidores jóvenes, especialmente entre quienes prefieren la molienda fina conocida como «estilo uruguayo». El convenio con la AFA le dio un salto de visibilidad impensado, puesto que ya no se trata solo de que algunos jugadores la consuman por preferencia personal, sino de que aparezca asociada institucionalmente a la camiseta más valiosa del deporte argentino.
En Misiones, donde se concentra la mayor parte de la producción yerbatera argentina, la noticia generó malestar inmediato. Allí sostienen que el problema excede una cuestión comercial. Lo que se discute es el mensaje que se transmite cuando la selección argentina, convertida en marca global, decide asociarse con una yerba extranjera mientras miles de pequeños productores locales atraviesan una situación delicada.
La reacción incluso llegó al plano político. Un diputado provincial y productor yerbatero pidió la intervención del Gobierno nacional para intentar que la AFA revise el acuerdo. La presentación planteó que la yerba mate fue declarada infusión nacional por ley y que una entidad como la AFA debería priorizar marcas argentinas para representar esa tradición. Juan José «Juanjo» Szychowski, además de productor y legislador, es miembro de una familia ligada a la industria yerbatera histórica. Sobre el acuerdo de la AFA con Baldo expresó: «Yo creo que sobre las cuestiones económicas hay cosas que no se pueden tocar. El Diego decía que la pelota no se mancha y yo creo que la camiseta aún menos». Y agregó: «La camiseta argentina es de todos nosotros, es nuestra identidad».
Detrás del reclamo también hay una discusión económica de fondo: Argentina sigue siendo uno de los principales productores mundiales de yerba mate, pero las marcas brasileñas ganan espacio entre consumidores de alto poder adquisitivo y ahora también dentro del marketing deportivo. «Exportamos a más de cincuenta países, con un gran esfuerzo del sector privado y del Estado. Entonces, poner como sponsor de la selección argentina una yerba brasileña creo que es de muy mal gusto», sostuvo otro referente de la industria yerbatera en diálogo con este medio. «La yerba mate es nuestra identidad también en el mundo. Nos relacionan con el fútbol y con la yerba mate», agregó.
En este contexto, directivos de una de las grandes compañías yerbateras de Argentina no ocultaron su incomodidad por la decisión de la AFA: «La yerba mate es identidad nacional. Es cultura, historia y trabajo argentino. Por eso, cuando el país se presente ante el mundo, cuesta entender que no se priorice una yerba producida 100% en nuestra tierra». «El Mundial no es solo fútbol: es una vidriera global. Y cada símbolo cuenta. El mate es una insignia argentina en el mundo, entonces dejar afuera a la industria nacional de yerba en ese escenario es un error. Una oportunidad perdida de poner a la industria nacional en boca del mundo», agregaron. «Si el mate nos representa, que también nos represente su origen. Porque defender lo nuestro no es un gesto menor: es una decisión. Orgullosamente argentinos», recalcaron.
Para el sector yerbatero, el episodio actual no fue una sorpresa completa. La primera señal fuerte había aparecido antes del Mundial de Qatar 2022, cuando en una foto del equipaje oficial de la selección se vieron paquetes de Canarias, una marca uruguaya elaborada en Brasil. Aquella imagen generó una polémica similar. En ese momento, la explicación fue que se trataba de una elección de los propios jugadores.
