El delantero de Lanús, Eduardo ‘Toto’ Salvio, presentó en 2023 su propia agencia de representación de futbolistas, un proyecto que genera debate por su condición de jugador en actividad.
Muchos futbolistas buscan desarrollar proyectos propios mientras aún están en actividad, con el objetivo de generar ingresos y construir una alternativa laboral a futuro. El reconocido futbolista Eduardo Antonio Salvio incursionó en distintos negocios, pero en 2023 avanzó en un proyecto que generó cierta polémica en el mundo del fútbol.
El 1 de marzo de 2023, el delantero que por entonces formaba parte de Pumas UNAM y actualmente juega en Lanús, presentó públicamente su emprendimiento: una agencia de representación de futbolistas bajo el nombre Salvio Management. El anuncio se realizó a través de sus redes sociales, donde destacó el trabajo previo y la intención de trasladar su experiencia como jugador profesional al desarrollo de otros talentos.
Según lo expresado en ese momento, la propuesta buscaba acompañar a jóvenes futbolistas en su crecimiento, tanto dentro como fuera del campo. «Nos alegra y enorgullece enormemente presentarles nuestra nueva agencia de representación de jugadores, Salvio Management», anunció. «Después de mucho trabajo y esfuerzo para llegar a este momento, estamos convencidos de que las experiencias y desafíos vividos en tantos años de fútbol por parte de un futbolista profesional, pueden aportarle a nuestros jugadores un valor adicional y por sobre todo, hacerlos crecer como personas y como profesionales, dentro y fuera de la cancha», agregó.
Entre los primeros representados aparecieron jugadores juveniles argentinos como Thiago Benítez, Gino Manganiello, Gonzalo Reyna, Ale Tello, Lucas Galván y Tomás Menecis. El proyecto no es llevado adelante en soledad. Además de la figura pública del propio Salvio, la estructura incluye a integrantes de su entorno cercano y a su agente, Agustín Jiménez, quien también dirige la firma Star Markers Agency. Este representante cuenta con una cartera de futbolistas reconocidos, entre ellos Ángel Correa, Rodrigo De Paul, Matías Zaracho y Thiago Almada.
La particularidad del emprendimiento está vinculada al momento en el que fue lanzado. Salvio se encontraba en plena actividad profesional (y sigue hasta el día de hoy) lo que abre interrogantes en relación con el encuadre normativo de este tipo de iniciativas. El reglamento de la FIFA establece que la representación de futbolistas debe ser ejercida por personas que cuenten con licencia oficial y que no estén vinculadas contractualmente con clubes, ligas u otras entidades del sistema. Dentro de esas condiciones, se especifica que quienes formen parte de una institución —como jugadores en actividad— no pueden desempeñarse como agentes, debido al potencial conflicto de intereses que podría generarse.
En ese sentido, la situación plantea un escenario particular, ya que Salvio continúa desarrollando su carrera profesional mientras impulsa su proyecto empresarial. No obstante, el rol que cumple dentro de la agencia se vincula principalmente con la imagen y la comunicación del emprendimiento. Su participación pública consiste en presentar la iniciativa y acompañar a los futbolistas que se incorporan, mientras que la gestión operativa queda en manos de su entorno. Es decir, la compañía le pertenece a él y busca dedicarse a ella por completo una vez que se retire de las canchas, el cual aún se encuentra lejos debido al buen rendimiento que tiene el futbolista en la actualidad. Salvio es la imagen de la empresa, le da la bienvenida a los nuevos talentos contratados, pero el negocio no es operado por él en la actualidad. Esto se debe a que, si lo hiciese, estaría incumpliendo con los reglamentos de la FIFA.
