El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída del 2,1% interanual en febrero. Sin embargo, tres indicadores recientes sugieren que marzo podría mostrar una mejora.
Los últimos registros de la denominada «economía real» en la Ciudad de Buenos Aires y el país mostraron un retroceso significativo en febrero. Según datos del INDEC, la industria manufacturera se contrajo un 8,7% interanual, mientras que el comercio mayorista y minorista cayó un 7,0% frente al mismo mes de 2025. El rubro «electricidad, gas y agua» descendió un 6,0% y la construcción un 0,6%. En conjunto, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída del 2,1% interanual y un 2,6% respecto a enero en la serie desestacionalizada.
Pese a este panorama, existen al menos tres señales que podrían indicar un cambio de tendencia a partir de marzo. La primera proviene de la Fundación FIEL, que reportó que la actividad industrial interrumpió su caída en marzo con un crecimiento del 0,6% interanual, el primer registro positivo tras ocho meses consecutivos de descensos. No obstante, los especialistas lo consideran un dato incipiente y señalan que la industria acumula una contracción del 2,3% en el primer trimestre del año.
El segundo dato lo aportó el ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó que el indicador tendencia-ciclo se mantiene en terreno positivo con un aumento mensual del 0,1%, acumulando casi dos años de expansión ininterrumpida. Además, atribuyó la caída de febrero a factores puntuales como dos días hábiles menos y un paro general.
El tercer indicio lo brindó el economista Gabriel Caamaño, quien señaló que la salida del efecto de la histórica cosecha de trigo en la estimación del sector agropecuario y la base de comparación favorable (marzo de 2025 fue un mes muy malo) podrían generar «buenas noticias» para marzo. «Los indicadores primarios de dicho mes dan en su gran mayoría positivos», afirmó.
En paralelo, diversos economistas coincidieron en que un tipo de cambio real apreciado impacta negativamente en la actividad económica. Según la consultora PPI, el tipo de cambio real se ubica un 31,5% por debajo del promedio de largo plazo y apenas un 1,5% por encima del nivel heredado por la gestión anterior en noviembre de 2023.
