Las empresas de energía concentraron casi la mitad del volumen total emitido en Obligaciones Negociables, con un monto de 1.848 millones de dólares, según un informe del mercado de capitales.
El mercado primario de Obligaciones Negociables (ON) inició el año 2026 con una dinámica de consolidación y selectividad. Durante el primer trimestre, las colocaciones totales alcanzaron los 3.930 millones de dólares, lo que representa una leve caída del 2% respecto al mismo período de 2025. Este volumen se distribuyó en 55 series emitidas, un 30% menos que en el primer trimestre del año anterior, según datos del informe de RICSA Alyc.
En este contexto, las empresas del sector energético fueron las principales protagonistas al captar el 47,03% del volumen total del mercado, equivalente a 1.848 millones de dólares. Este resultado consolida a la energía como el principal demandante de financiamiento corporativo en el país. A pesar de liderar en volumen monetario, el sector solo necesitó 11 emisiones para alcanzar esa cifra, lo que representa el 20% del total de series del mercado.
Entre los emisores más destacados figuraron compañías como YPF, Pan American Energy y Pampa Energía. Esta concentración refleja la capacidad de las grandes operadoras para captar capitales significativos en pocas operaciones. El análisis también subrayó un alto grado de dolarización en las colocaciones del rubro energético, que alcanzó el 90,9% del financiamiento bajo la modalidad de moneda dura.
La diversidad de subsectores participantes abarcó desde la exploración y producción (E&P) hasta el transporte, generación y distribución eléctrica. En cuanto a las condiciones de costo, la tasa de interés promedio para el sector energético se ubicó en un 7,94% TNA en dólares, mostrando una compresión respecto al promedio del 10% registrado en el primer trimestre de 2025.
Los emisores de referencia lograron colocar deuda con tasas que oscilaron entre el 5% y el 7%. YPF se posicionó como el mayor emisor individual del período, captando 711 millones de dólares. Pan American Energy (PAE) se destacó por un volumen de 375 millones de dólares y por extender su financiamiento a un plazo superior a los 11 años. Pampa Energía registró la tasa mínima del sector, logrando financiarse al 5% TNA en dólares.
En contraste, otros emisores enfrentaron tasas máximas que llegaron al 11%. Esta brecha de hasta 600 puntos básicos revela una discriminación crediticia activa por parte de los inversores, evaluando el riesgo específico de cada proyecto y subsector.
El promedio de volumen por cada emisión realizada dentro del sector de energía fue de 168 millones de dólares, superando ampliamente el promedio general del mercado. Esta robustez financiera permitió que la participación sectorial se mantuviera dominante, a pesar de que la cantidad de empresas emisoras fue reducida en comparación con otros rubros de la economía.
