La iniciativa busca reducir la congestión vehicular en el centro porteño mediante la construcción de playas de estacionamiento en la periferia, donde los conductores podrán combinar el auto con el transporte público.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires formalizó el llamado a licitación pública para la construcción, mantenimiento y explotación de una red de estacionamientos subterráneos disuasorios, conocidos como ‘Park & Ride’. Estos se ubicarán en la periferia de la Ciudad, con el objetivo de que los conductores dejen su vehículo y continúen su viaje hacia el centro en transporte público.
La medida, oficializada este martes 7 de abril mediante la Resolución Conjunta N.º 9/MJGGC/26 en el Boletín Oficial de la Ciudad, se enmarca en la Ley 3.058 que creó el ‘Sistema de Estacionamientos Subterráneos’ disuasorios. El propósito es regular el ingreso de automóviles particulares al área central, reducir la congestión vehicular, mejorar la calidad del aire y fomentar la intermodalidad.
La licitación se estructura bajo el régimen de concesión de obra pública, con un plazo de explotación de 20 años y un presupuesto estimado superior a los 95 millones de dólares. Los nodos identificados se ubicarán en barrios de alta conectividad, aprovechando la cercanía con terminales de tren, subte y Metrobús. El pliego obliga a las empresas adjudicatarias a desarrollar espacios verdes o áreas de convivencia en la superficie.
Desde el Ministerio de Infraestructura porteño señalaron que el objetivo es reducir el volumen de vehículos que ingresan a las zonas de mayor congestión, bajando los niveles de contaminación y mejorando los tiempos de viaje del transporte público. Para que el sistema sea efectivo, el costo del estacionamiento deberá ser competitivo frente a las opciones existentes en el Microcentro.
Se prevé integrar el pago de estos estacionamientos a la red Blinkay y ofrecer beneficios tarifarios para quienes combinen su uso con el Pase Subte u otras tarjetas de transporte. Además, se contempla la oferta de servicios complementarios, como estaciones de carga para vehículos eléctricos.
Para analistas del sector, la licitación representa una oportunidad para grandes constructoras y operadoras de servicios urbanos, aunque el desafío radica en la ecuación económica debido a los altos costos de construcción subterránea. El plazo de 20 años busca garantizar el recupero de la inversión. Al finalizar la concesión, las instalaciones deberán ser reintegradas al Gobierno de la Ciudad en perfectas condiciones.
El proceso de apertura de sobres está previsto para el próximo 6 de mayo. Se espera que las primeras obras comiencen en el segundo semestre del año en los nodos de Núñez y Barracas, considerados puntos clave para captar el flujo vehicular que ingresa desde el norte y el sur del conurbano bonaerense.
