La Cámara alta aprobó este jueves el proyecto que modifica la Carta Orgánica del Banco Central con 46 votos a favor y 22 en contra. La iniciativa, que había recibido media sanción de Diputados el 26 de agosto, deberá regresar a la Cámara baja debido a las modificaciones introducidas en el Senado. Entre los cambios se establece un nuevo mecanismo para designar y remover a las autoridades del BCRA y se limita el financiamiento al Tesoro.
El Senado aprobó este jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) con 46 votos a favor y 22 en contra. El proyecto, que había recibido media sanción de la Cámara de Diputados el 26 de agosto, deberá regresar a la Cámara baja debido a las modificaciones introducidas durante el debate en la Cámara alta.
Entre los principales cambios acordados en el Senado se encuentra el mecanismo para designar y remover al presidente y a los directores del BCRA. El texto también mantiene como uno de sus ejes la limitación del financiamiento del Banco Central al Tesoro.
Cambios en la designación de autoridades
El senador de La Libertad Avanza Agustín Monteverde, miembro informante del proyecto, comunicó durante la sesión que los bloques alcanzaron un acuerdo para modificar el régimen previsto originalmente para las autoridades del Banco Central.
Según explicó, el presidente y los directores del organismo tendrán mandatos de seis años y su designación requerirá el acuerdo del Senado por mayoría absoluta. El mismo criterio se aplicará para una eventual remoción, que deberá ser dispuesta por el Poder Ejecutivo y contar previamente con la aprobación de la Cámara alta por mayoría absoluta.
El cambio modifica el esquema aprobado por Diputados, que contemplaba un requisito de dos tercios para la designación y remoción de las autoridades. La modificación fue acordada por el oficialismo con los bloques aliados para reunir los votos necesarios en el Senado.
Debido a estos cambios, la reforma de la Carta Orgánica del BCRA deberá volver a la Cámara baja para continuar con su tratamiento legislativo.
Límite al financiamiento del Tesoro
Uno de los cambios de mayor impacto económico es la eliminación de los mecanismos que permiten al Banco Central financiar al sector público. El proyecto deroga los adelantos transitorios y prohíbe al BCRA otorgar préstamos al Estado nacional, las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios. Además, limita la posibilidad de que la autoridad monetaria compre títulos públicos en el mercado primario.
El titular de la entidad, Santiago Bausili, sostuvo: «Es clave poner límite al financiamiento del Tesoro por parte del BCRA. Se abusó del instrumento y hay que volver a un sendero normal». Según explicó, la posibilidad de recurrir a este tipo de asistencia puede tener sentido en circunstancias excepcionales, pero no debería convertirse en una herramienta permanente. «No hay una crisis y no tiene por qué estar esa facultad», señaló.
El diagnóstico oficial es que los adelantos transitorios terminaron funcionando como una fuente recurrente de financiamiento fiscal y contribuyeron a trasladar los desequilibrios de las cuentas públicas hacia la emisión monetaria.
Utilidades del BCRA
Otro de los puntos que Bausili considera centrales es el mecanismo para determinar qué utilidades puede transferir el Banco Central al Tesoro. «Se encontraron distintos caminos para generar utilidades contables que generaron dinero de la nada», cuestionó.
El proyecto establece que sólo podrán distribuirse utilidades realizadas y líquidas y excluye aquellas originadas en variaciones del tipo de cambio o en el precio del oro. También exige niveles mínimos de reservas de resultados antes de habilitar transferencias y establece que los recursos que finalmente lleguen al Gobierno deberán utilizarse para cancelar deuda pública.
Bausili explicó el objetivo de la modificación: «Lo que pusimos es que esa utilidad se use para pagar deuda del Tesoro y, de esa manera, queremos quitarle uso político».
Reservas y letras intransferibles
El proyecto también propone la eliminación de instrumentos como las Letras Intransferibles del Tesoro para limpiar el balance del BCRA y elimina de la carta orgánica la participación permanente del ministro de Economía o representantes del Tesoro en las reuniones de directorio, con el fin de dividir totalmente la política fiscal y la monetaria.
«Al BCRA se le sacaron los dólares para pagar deudas del Tesoro y se le dieron letras intransferibles», cuestionó Bausili. Según los fundamentos del proyecto, este mecanismo dejó en el activo del Central letras intransferibles por unos u$s69.400 millones a abril de 2025. La iniciativa busca cerrar esta vía y establece un régimen transitorio para avanzar en el saneamiento del balance de la entidad.
«Eliminamos la posibilidad de sacar las reservas del BCRA por medio de las letras intransferibles», afirmó el presidente de la autoridad monetaria. Bausili vinculó esta modificación con reglas que regían durante la convertibilidad. «Retomamos los preceptos de la convertibilidad para que no se puedan introducir letras intransferibles sin el respaldo correcto», explicó.
Aprobación en el Senado
La semana pasada, la presidenta de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, decidió postergar el debate del proyecto porque los bloques dialoguistas, fundamentales para que La Libertad Avanza alcance una mayoría, reclamaban que se modificara el artículo que endurece las condiciones para remover al presidente y directores de la entidad.
Al inicio de la sesión, el cambio fue informado oficialmente por Agustín Monteverde (LLA), quien explicó que «la designación (del presidente y los directores) requerirá el acuerdo del Senado de la Nación por mayoría absoluta por el término de seis años y la eventual remoción deberá ser decretada por el Poder Ejecutivo con la previa aprobación del Senado con mayoría absoluta».
Se trata de una modificación significativa, dado que el proyecto original proponía que la remoción de las autoridades del BCRA requiriera de una mayoría agravada de dos tercios de cada Cámara del Congreso, mientras que con la nueva redacción solo se necesitarían 37 votos del Senado.
Para los bloques dialoguistas, el proyecto original planteaba un criterio demasiado exigente, comparable con la remoción de jueces de la Corte o con la reforma de la Constitución Nacional. El peronismo también criticaba ese punto, por considerar que se intentaba blindar al presidente del Central, Santiago Bausili, quien nunca tuvo el acuerdo del Senado, como dispone la ley actual, y está designado «en comisión» desde 2023.
En ese contexto, la bancada peronista que encabeza José Mayans decidió votar a favor de esa modificación con el fin de que la Cámara de Diputados no pueda revertirla e insistir en la versión original. Cuando un proyecto con media sanción es modificado por la Cámara revisora, la Cámara de origen puede insistir con la versión original solo si reúne la misma mayoría con la que se modificó el texto.
Al haberse aprobado la modificación del proyecto con una mayoría de 66 votos, muy superior a los dos tercios de los senadores presentes, la Cámara de Diputados necesitaría reunir unos 170 votos para insistir en la versión original.
