El escritor chileno regresa con una obra editada por Tusquets que narra la relación entre una madre y su hijo a través de distintas voces y escenarios.
El escritor chileno Alberto Fuguet presentó su novela Ushuaia, publicada por la editorial Tusquets. La obra se centra en la relación entre Leticia Lucero, una mujer nacida en San Luis que se instala en Chile, y Bruno, su hijo, un joven que encuentra en la escritura una forma de relacionarse con el mundo.
La trama comienza con una situación que marca el destino de los protagonistas y se desarrolla en distintos momentos y escenarios: la Argentina de fines de los años 70, el Festival de Viña de 1985 y los primeros años del siglo XXI. La estructura narrativa no es lineal; se compone de testimonios, recuerdos, entradas de blog, notas periodísticas y textos de ficción. Este procedimiento permite que la historia familiar aparezca fragmentada y que el lector complete progresivamente lo que los personajes no explican.
El vínculo entre Leticia y Bruno constituye el eje central. Leticia es descrita como una mujer intensa, independiente y marcada por un pasado que prefiere mantener a distancia. Bruno, por su parte, recibe cada estímulo con una sensibilidad que dificulta su relación con los demás y consigo mismo. La novela presenta la tensión entre dos personas cercanas por la sangre que no siempre logran comprenderse y que permanecen ligadas por una necesidad afectiva.
Uno de los rasgos de Ushuaia es la incorporación del melodrama a una narrativa que, en buena parte de la trayectoria de Fuguet, estuvo asociada con personajes urbanos, cultura pop y una mirada más seca sobre la experiencia contemporánea. En esta ocasión, el autor asume la emoción como materia central y construye una historia donde la intimidad familiar tiene tanto peso como los acontecimientos que la rodean.
El título funciona como una idea antes que como una simple referencia geográfica. Ushuaia representa el límite, la distancia y un lugar que puede imaginarse incluso sin haberlo visitado. En la novela, esa condición de frontera se relaciona con los personajes: estar lejos puede significar aislamiento, pero también la posibilidad de empezar de nuevo.
La experiencia periodística de Fuguet, autor de Tinta roja y Mala onda, también deja huellas en la estructura del libro. La utilización de documentos, voces y registros diferentes aporta una mirada casi de investigación sobre la historia familiar y evita que el relato quede encerrado en una única perspectiva. El resultado combina procedimientos del periodismo con recursos de la ficción y recupera una de las preocupaciones constantes del autor: observar personas antes que construir personajes ejemplares.
Con 344 páginas, Ushuaia se presenta como una novela de madurez en la que Fuguet revisa algunos de sus temas habituales desde una zona más íntima. La relación entre una madre y un hijo, los secretos familiares, la dificultad para comunicarse y la posibilidad de comenzar otra vida se convierten en los ejes de un relato que apuesta menos por las respuestas que por la permanencia de sus personajes en la memoria del lector.
