Kenya Moreno, una joven andaluza, contó en TikTok que permaneció un mes en coma y que durante ese tiempo escuchó una misma canción que su madre reproducía en la habitación del hospital. Su testimonio reabre el debate sobre la capacidad de percepción de las personas en coma.
Kenya Moreno, una joven andaluza, permaneció un mes en coma tras un grave problema de salud. En un video publicado en TikTok, relató que durante ese período pudo escuchar una canción que su madre reproducía en la habitación del hospital. El video acumuló millones de reproducciones.
“Por favor, no le pongáis música a la gente que está en coma. O, por lo menos, si yo vuelvo a caer en coma, no me pongáis música”, declaró Moreno entre risas. Según su relato, antes de ser internada era fanática del dúo español Gemeliers, por lo que su madre compró el disco Lo mejor está por venir y lo dejó sonando en bucle durante todo el mes que permaneció inconsciente.
“Las personas que estamos en coma seguimos escuchando. Tenemos sentimientos también. Y yo escuchaba esa canción todo el tiempo. Llegó un momento en que dentro del sueño pensaba: ‘¿Qué estaré pagando ahora mismo?’. Era una tortura. Una y otra vez, la misma canción”, afirmó Moreno.
Además, la joven señaló que durante el coma sintió mucho frío, al punto de pensar que moriría por ello. Al despertar, descubrió que se debía al aire acondicionado de la unidad de cuidados intensivos. “Yo me estaba muriendo de frío. No sé qué pasa en la UCI con el aire acondicionado, pero tenía muchísimo frío”, recordó. Su madre consultó al personal médico si su hija podía sentir la temperatura, y los profesionales respondieron que estaba estable.
El caso de Moreno reabre la pregunta sobre si las personas en coma pueden escuchar. Una investigación publicada en 2024 en The New England Journal of Medicine analizó a 353 adultos con trastornos de la conciencia en seis centros internacionales. Entre ellos, 241 pacientes no mostraban respuesta observable a órdenes verbales y habían sido diagnosticados con coma, estado vegetativo o estado de mínima conciencia. Los investigadores hallaron que 60 de esos 241 pacientes (aproximadamente uno de cada cuatro) fueron capaces de realizar mentalmente las tareas que se les pedían, aunque no mostraran respuesta externa. Este fenómeno se denomina “disociación cognitivo-motora”.
