Mediciones privadas estiman que el IPC de agosto se ubicó entre 1,5% y 1,8% mensual, por debajo del 2,1% de julio. En la City, los analistas recomiendan rearmar carteras en pesos y dólares ante el nuevo escenario.
Las consultoras privadas estiman que la inflación de agosto se desaceleró respecto a julio. Según sus mediciones, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) habría avanzado entre 1,5% y 1,8% mensual, frente al 2,1% registrado en julio. De confirmarse, sería el ritmo más bajo desde mediados de 2025.
Las proyecciones por consultora son las siguientes: EcoGo: 1,5%; Orlando J. Ferreres: 1,6%; C&T Asesores: 1,6%; Analytica: 1,7%; Ecolatina: 1,8%.
En el rubro de alimentos y bebidas, EcoGo registró una variación de 1,1%, casi la mitad del 2% del mes anterior. Ferreres midió 1% en esa categoría. Este rubro es el de mayor impacto social y uno de los que incide en el índice de pobreza que elabora el INDEC.
Los economistas privados estiman que en los próximos dos meses la inflación se mantendrá en niveles similares a los de agosto. La evolución dependerá también del contexto externo, incluyendo el conflicto en Medio Oriente y el precio del petróleo.
Tomás Sisto Bourel, de Fortress Capital, desestima los bonos CER como alternativa de inversión y sugiere, para perfiles conservadores y moderados, mayor exposición en activos dolarizados. Para perfiles agresivos, recomienda la curva TAMAR con vencimiento en 2028, incluyendo los títulos TMF28 y TMG28.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, se centra en la inflación núcleo y sugiere tomar posiciones en tasas largas en pesos. Ve valor en los Boncap con vencimiento en 2027, particularmente los que caducan en abril (T30A7) y mayo (T31Y7), que rinden casi 30% anual.
Gastón Lentini, asesor financiero, afirma que el Gobierno tiene herramientas para administrar la evolución del tipo de cambio y que el próximo año habrá ingresos de dólares por exportaciones de petróleo y gas. En cuanto a los bonos soberanos, que rinden casi 10% anual, considera que pueden ser un punto de entrada para quienes no quieren depender del dato de inflación.
María Belén San Martino, economista de Balanz, prefiere los títulos de deuda soberanos en dólares, particularmente el Global 2041, por su potencial alcista tras las últimas bajas. Estima que una compresión de spreads podría ocurrir hacia adelante, impulsada por una mejora de la actividad económica en la segunda mitad de 2026.
