El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°24 ordenó embargar fondos de Metalfor S.A. y de tres de sus garantes en el marco de una demanda del Banco Ciudad por un saldo impago de u$s98.895,77.
La Justicia ordenó el embargo de fondos de la empresa Metalfor S.A. y de tres de sus garantes en una causa iniciada por el Banco Ciudad. La medida fue dispuesta por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°24 y alcanza a Eduardo Alberto Borri, José Luis Ramón Dassie y María Rosa Miguel, quienes se habían constituido como fiadores solidarios de las obligaciones de la compañía.
Según consta en el expediente, el juzgado libró el 21 de agosto los oficios de embargo correspondientes. Para Borri, la medida fue enviada al Banco Galicia; para Dassie, al Banco Macro; y para Miguel, al Banco Supervielle. En el caso de Metalfor también se libró el oficio de embargo.
El origen de la deuda se remonta a un préstamo de u$s2 millones otorgado a Metalfor en octubre de 2024. El crédito debía cancelarse en 12 cuotas mensuales, con vencimiento de la última en octubre de 2025. Según la presentación judicial, quedó un saldo impago de u$s98.895,77, más u$s10.000 calculados provisoriamente para intereses y costas.
La Justicia estableció que el embargo alcance una cuenta bancaria o billetera virtual de cada demandado y que, si el dinero retenido resulta insuficiente, se podrán solicitar nuevas medidas sobre otras cuentas.
Situación financiera de Metalfor
La empresa pasó de ganar $11.870 millones en el primer semestre de 2024 a perder $26.484 millones entre enero y junio de 2025. La facturación se redujo de $95.779 millones a $48.045 millones en el mismo período. El resultado operativo pasó de una ganancia de $20.196 millones a una pérdida de $9.726 millones, mientras que el resultado financiero fue negativo en $18.360 millones.
La producción de Metalfor fue de 95 unidades durante los primeros seis meses del año, frente a 208 en igual período de 2024. En pulverizadoras autopropulsadas, uno de sus principales productos, pasó de 67 equipos a 21. Las ventas totales fueron de 167 máquinas, contra 258 un año antes. En equipos automotrices nacionales pasó de 115 unidades a 53, y los equipos de arrastre bajaron de 27 a 9.
Al 30 de junio, Metalfor acumulaba un pasivo total de $194.408 millones, de los cuales $108.421 millones correspondían a obligaciones de corto plazo y $85.987 millones a compromisos de largo plazo. Los registros del Banco Central contabilizan 729 cheques rechazados por más de $6.419 millones, y la deuda bancaria ronda los $52.700 millones.
Medidas de reducción de costos
La compañía abrió un Procedimiento Preventivo de Crisis para negociar con la UOM y planteó reducir alrededor del 70% de una dotación de unos 600 trabajadores, lo que representa hasta 420 puestos. La negociación terminó sin medidas aprobadas, pero la empresa avanzó con el achicamiento de su estructura. En julio despidió a 35 trabajadores de la planta de Noetinger y puso en marcha un esquema de retiros voluntarios, mientras continuaban los atrasos en el pago de salarios.
La empresa anticipó que buscaba «disminuir significativamente su estructura», con reducción de dotaciones, turnos y sectores, y concentrar la producción en los modelos de mayor rotación y margen. También prevé convertir en efectivo parte de sus inventarios y máquinas usadas.
En el sector consideran que Metalfor está cada vez más cerca de tener que recurrir al concurso preventivo de acreedores. Por ahora no existe una presentación judicial de la compañía, pero el margen para resolver la crisis mediante un ajuste interno parece reducirse a medida que avanzan las ejecuciones y los embargos.
La empresa había obtenido a fines de 2024 un crédito de u$s50 millones de la Corporación Financiera de Desarrollo de Estados Unidos (DFC), con un plazo de ocho años, destinado a refinanciar deuda de corto plazo y fortalecer el capital de trabajo. Ese financiamiento permitió ganar tiempo, pero no alcanzó para revertir la caída posterior de las ventas ni recomponer el acceso al crédito.
