La CGT, las dos CTA, la UTEP y otras organizaciones gremiales, políticas y sociales marcharán este jueves a las 13 horas al Ministerio de Economía para visibilizar el sobreendeudamiento familiar y la morosidad récord que afecta a casi 6 millones de personas en Argentina.
En el marco del plan de lucha que impulsan las centrales obreras para el segundo semestre del año, la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos CTA (de los Trabajadores y Autónoma), la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y otras organizaciones gremiales, políticas y sociales marcharán este jueves a las 13 horas al Ministerio de Economía para visibilizar el «sobreendeudamiento familiar y morosidad récord que afecta a casi 6.000.000 de personas en Argentina», informaron.
Las organizaciones señalaron que «el endeudamiento de las familias es la otra cara de un modelo que deteriora los salarios y encarece la vida». Detallaron que la baja de ingresos y del consumo llevó a las personas a recurrir a créditos con tasas elevadas, tanto en bancos como en billeteras virtuales. Según datos difundidos por las centrales, la morosidad de los hogares pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,3% en mayo de 2026.
Se espera que el gobierno despliegue el Protocolo Antipiquete, en esta oportunidad reforzado, dado que el Palacio de Hacienda se ubica en Hipólito Yrigoyen 250, frente a la Plaza de Mayo. Fuentes oficiales indicaron que el presidente Javier Milei no asistirá a la Casa Rosada, ya que participará del cierre de la 23° edición del Council of the Americas en el Alvear Palace Hotel a las 12:30, en el marco de la conferencia «Argentina: Perspectivas Económicas y Políticas».
La movilización forma parte del plan de acción que vienen realizando las centrales en conjunto para denunciar el impacto de las políticas económicas del gobierno. Entre otras cuestiones, señalan que la mayoría de los créditos no se tomaron para compra de bienes ni inversión, sino para cubrir costos básicos cotidianos (alimentos, servicios, alquileres y medicamentos) a tasas de interés altas en bancos y billeteras virtuales.
Uno de los cotitulares de la CGT, Cristian Jerónimo, manifestó: «Cuando la deuda es para poder comer es un problema social, un problema de economía y un problema de gobierno, lo que quiere decir que acá hay dos culpables y dos responsables: el presidente y el ministro de Economía». Agregó: «Es la política totalmente de ajuste, regresiva y pisando los salarios de los trabajadores, rompiendo el consumo y todo el sistema productivo».
Otro de los secretarios generales de la central obrera, Octavio Arguello, afirmó: «Me parece que está a las claras y a la vista de toda la situación que está viviendo la Argentina, no solamente con todos aquellos ciudadanos que tienen la bendición de tener un trabajo formal y así todo no les alcanza para llegar a fin de mes, sino para llegar al día 15, con todos aquellos argentinos y argentinas que lamentablemente no tienen la posibilidad de tener un trabajo registrado y la luchan todos los días para poder llevar un plato de comida a su casa».
Juan Carlos Smith, titular de la FeMPINRA (portuarios y marítimos), indicó que esta movilización es parte del plan de lucha conjunto: «Cuando hay una morosidad que implica más del 10% de la ciudadanía, esto deja de ser un problema personal, se convierte en un problema colectivo, político y social. Cuando más de la mitad de los argentinos tiene algún problema con la deuda y la totalidad de una nación está sujeta a los ajustes que supone pagar el endeudamiento externo, esto también deja de ser un problema personal e individual para convertirse en un problema de la constitución de la propia nación».
En tanto, Hugo «Cachorro» Godoy, líder de la CTA Autónoma, puso en valor la continuidad del plan de lucha unitario: «Que no solamente apunta a denunciar los más atroces desastres que está realizando la política económica que llevan adelante Milei y Caputo, sino en cómo impacta en nuestro pueblo con el aplastamiento de los salarios, ya son 340.000 puestos de trabajo formales que se han destruido y cerca de 30.000 empresas que se siguen cerrando».
Sostuvo que «ya no solamente hay un endeudamiento del país que impacta en la vida de futuras generaciones para pagar la deuda externa, sino también esta situación en que la caída del consumo y la caída de los ingresos de los trabajadores y trabajadoras que obliga al endeudamiento: 20 millones de personas hoy están endeudadas, cerca de 6 millones son morosos. Mientras tanto el gobierno dice que es un problema de privados».
El secretario adjunto de la CTA de los Trabajadores, Roberto Baradel, planteó: «El tema del endeudamiento tiene varios aspectos, el endeudamiento del país, empeñarnos absolutamente, pero también tiene el problema del endeudamiento de las familias, de diferentes sectores, inclusive del pequeño y mediano empresariado, de las familias, de trabajadores, de clase media, que están endeudadas con los bancos o con las billeteras virtuales y demás, o el endeudamiento de aquellas familias que menos tienen y que recurren a usureros».
También acompañarán la marcha representantes del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que integran gremios como Federación Aceitera y Desmotadora, ATE, UOM, Viales, Conadu, Conadu Histórica, Fesprosa, Aeronáuticos, Marítimos, Fluviales, Molineros y Papeleros, entre otros.
Hace pocos días explicaron que los trabajadores y trabajadoras necesitaron en julio pasado un Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM) de $3.065.161 para cubrir las nueve necesidades vitales que establecen la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo. «Ese valor representa más de ocho veces el actual salario mínimo, que es el más bajo de la historia argentina», remarcaron.
El secretario general de APLA (Pilotos), Pablo Biró, advirtió que «los que integran el gobierno no van al supermercado y son tan cínicos y salvajes que tienen pisado el salario mínimo en un nivel que no alcanza a cubrir ni una de las necesidades que establece la Constitución y la ley laboral».
En tanto, la titular del Sindicato de Trabajadores Viales, Graciela Aleñá, señaló la necesidad de «luchar por los salarios y defender los convenios colectivos», mientras que la secretaria general de FESPROSA (profesionales de la salud), María Fernanda Boriotti, agregó: «El ataque que sufren las universidades es el mismo ataque que sufre la Salud y las vías navegables porque la política de este gobierno es destruir puestos de trabajo y expulsarnos de una vida digna y ante eso vamos a seguir luchando». Rubén Lafuente, del gremio de Molineros, convocó a «enfrentar este modelo neoliberal que produjo una caída en el consumo porque los salarios se hicieron pedazos».
