La firma textil Indumentaria Catamarca, que nuclea marcas como Jazmín Chebar, Gepetto, Lacoste y Puma, cesará definitivamente sus operaciones a fines de agosto. La compañía informó que la caída del consumo y el aumento de las importaciones fueron factores determinantes.
Indumentaria Catamarca, la empresa textil que opera bajo licencias de marcas como Jazmín Chebar, Gepetto, Billabong, Grisino, Azzaro, Lacoste y Puma, comunicó el cese definitivo de sus operaciones para fines de agosto. La planta, ubicada en la provincia de Catamarca, emplea actualmente a 20 trabajadores, luego de una reducción gradual de su nómina que comenzó con 150 empleados en su pico de actividad.
La firma inició sus actividades en 2020 con el objetivo de recuperar la antigua fábrica de guardapolvos 12 de Octubre, quebrada en 2019. El esquema operativo se organizó mediante módulos independientes, con un arranque de 52 trabajadores, de los cuales el 30 por ciento provenía del proyecto anterior. La incorporación de clientes corporativos como Lacoste y Puma permitió escalar la producción hasta alcanzar los 150 empleos directos.
Según informó la empresa, la combinación de la caída del consumo, la contracción de la demanda, el aumento de costos en dólares y el ingreso sin restricciones de mercadería importada desde China afectaron la viabilidad del proyecto. Julio Serrano, gerente general de la textil, declaró: «La situación actual, la crisis del sector y la caída de la demanda son los factores fundamentales que nos llevan a este desenlace. Esta idea nació como un sueño y pudimos generar trabajo para 150 familias».
Serrano también detalló que la acumulación de inventarios sin salida comercial paralizó la caja de la empresa. «Lo que producías lo ibas sobrestockeando, porque la gente cambió el consumo y el dinero lo usa para otra cosa», afirmó. Además, remarcó el impacto de un salto del 75 por ciento en las importaciones del rubro en meses recientes. «Lo mejor es tener reglas claras para poder producir. Cuando te cambian las reglas de juego, podés reinventarte, pero todos no tienen la misma posibilidad», agregó.
Fuentes ligadas a los empleados de la firma indicaron: «La actual política económica destruyó la capacidad de producción. Esto es tremendo y muy triste. Esa planta era un orgullo, ahora es una tristeza».
El cierre de Indumentaria Catamarca se da en un contexto de contracción del sector textil argentino. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la cadena perdió 15.468 puestos de trabajo formales entre abril de 2025 y abril de 2026, acumulando una caída de 25.683 empleos desde diciembre de 2023. En el mismo período, 330 establecimientos industriales cerraron sus puertas, elevando el total a 383 empresas extintas.
En abril, la producción del sector registró una caída interanual del 25,6 por ciento, frente al 2,5 por ciento de disminución en el promedio de la industria manufacturera. En mayo, el uso de la capacidad instalada se ubicó en 42,2 por ciento.
Celina Pena, gerenta general de FITA, sostuvo: «Los datos reflejan que la recuperación del sector textil todavía no se consolida y que el contexto se vuelve cada vez más complejo. La producción continúa en retroceso, el empleo sigue cayendo mes a mes y las empresas operan a niveles de utilización de la capacidad instalada históricamente bajos».
Al término de agosto, la empresa rematará sus instalaciones. Las máquinas de la planta serán puestas a la venta, con ofertas abiertas a los propios operarios despedidos que evalúan adquirir el equipamiento para intentar promover emprendimientos independientes.
