Con el dólar estabilizado en torno a los $1.500 y tasas de interés variables, el mercado financiero presenta distintas alternativas de inversión. Los bonos en dólares rinden entre 4,4% y 8% anual, mientras que las letras y bonos en pesos ofrecen un 28% anual, aunque con una cobertura cambiaria que promedia el 25%.
El dólar se mantiene en un nivel cercano a los $1.500, con una dinámica en la que la demanda presiona al alza pero la oferta logra contenerlo mediante ajustes en las tasas de corto plazo. En este contexto, el mercado financiero ofrece distintas opciones para los inversores.
Según datos del mercado de futuros, el interés abierto totaliza u$s3.900 millones en los primeros días de agosto, a 14 meses de las elecciones presidenciales. Este nivel de cobertura cambiaria se da en un marco de superávit fiscal, reservas internacionales holgadas, un swap con Estados Unidos por u$s20.000 millones y exportaciones anuales por u$s100.000 millones.
En los últimos 12 meses, el dólar aumentó un 8,0%, la inflación fue del 33,4% anual y el gasoil (diésel 500) subió un 70%. Esta combinación afecta la rentabilidad del sector exportador, lo que podría influir en el flujo de divisas en los próximos meses.
En cuanto a las opciones de inversión, las letras y bonos en pesos rinden un 28% anual, mientras que los bonos en dólares presentan rendimientos del 8,0% anual (AO29 y AN29), 7,7% (AO28) y 4,4% (AO27). La cobertura en el mercado de futuros del dólar tiene un costo promedio del 25% anual.
El riesgo país se mantiene en un rango de 400 a 450 puntos. Para que baje de 400, se requiere que los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años (actualmente en 4,66% anual) rindan menos, lo que dependería de una reducción de los conflictos bélicos entre Estados Unidos e Irán.
En el mercado accionario, las acciones en Estados Unidos superan máximos, mientras que los mercados emergentes, incluidos Brasil y Argentina, no muestran nuevos máximos. Los balances de las empresas cotizantes son sólidos, pero el clima general del mercado es cauteloso.
Para inversores con mayor tolerancia al riesgo, las acciones son una opción. Para los conservadores, se sugieren bonos en dólares de corto plazo. Comprar dólar billete no es recomendado por la pérdida de poder adquisitivo. La compra de propiedades para alquilar se presenta como una alternativa con precios atractivos y potencial retorno a futuro.
