La marca de electrodomésticos Peabody dejó de producir en Argentina, trasladó su maquinaria a un depósito y redujo su dotación de 350 a 111 empleados. La empresa, en concurso preventivo, reporta una caída de ventas del 52% entre mayo y junio y una deuda de $40.000 millones.
La empresa Goldmund S.A., controlante de la marca Peabody, concretó el cierre de su fábrica en La Tablada y trasladó toda la maquinaria a un depósito en San Martín. Las oficinas administrativas se mudaron a una nueva sede en la avenida Cabildo, en la Ciudad de Buenos Aires. Así lo reflejan los últimos informes de la sindicatura incorporados al concurso preventivo de la compañía.
La planta de La Tablada ya no tiene capacidad instalada para fabricar. La empresa abandonó su esquema industrial y concentra su actividad en la comercialización de productos importados y parte de la producción en Paraguay, según consta en el expediente judicial.
La dotación de personal pasó de 350 empleados en 2023 a 158 al momento de la apertura del concurso. Durante el proceso, se registraron 10 desvinculaciones en mayo y 12 retiros voluntarios en junio, con un desembolso de $89 millones. La compañía cerró junio con 111 trabajadores, 47 menos que al inicio del concurso. No se incorporan empleados desde octubre de 2025.
En 2025, Goldmund comercializó más de 700.000 unidades, de las cuales menos de la mitad eran de fabricación propia. En 2026, hasta la presentación judicial, vendió 83.676 unidades, y más de la mitad de los productos provenían del exterior.
El presidente de la compañía, Dante Choi, afirmó que la producción en Paraguay resulta entre 30% y 35% más económica que en Argentina, debido a menores costos laborales, beneficios fiscales y una carga tributaria inferior. La empresa atribuyó su deterioro financiero a las restricciones para importar durante el régimen de SIRA, la acumulación de créditos fiscales licuados tras la devaluación de diciembre de 2023 y la apertura del mercado que permitió el ingreso de productos a precios por debajo de sus costos.
Las ventas de junio cayeron de $2.813,7 millones en mayo a $1.335,9 millones, una baja del 52,5%. La facturación pasó de $3.439,6 millones a $1.634,6 millones. El gerente de Comercialización informó a la sindicatura que «en los últimos seis meses se ha reducido a la mitad el precio promedio de los productos, forzado por el mercado, y ello ha tenido impacto directo en la facturación». Las compras de mercadería también descendieron de $2.579,3 millones a $1.830,3 millones.
La empresa negocia con más de 350 acreedores una deuda de alrededor de $40.000 millones.
