La Cooperativa de Trabajo Cotapa realizó un pago de $400 millones para quedarse con la planta de la ex Cotapa en Paraná, Entre Ríos. El desembolso se efectuó antes del plazo fijado por la Justicia comercial y forma parte de un esquema de 48 cuotas mensuales.
La Cooperativa de Trabajo Cotapa abonó $400 millones para adquirir de forma definitiva la planta de la ex Cotapa en Paraná, provincia de Entre Ríos. El pago se realizó días antes del vencimiento del plazo de diez días hábiles establecido por la Justicia comercial. Según informó iProfesional, este desembolso corresponde al primer pago de un plan que prevé saldar el resto del valor de las instalaciones en 48 cuotas mensuales.
La planta opera desde 1964, cuando fue fundada como Cooperativa de Tamberos de Paraná. Durante décadas funcionó como centro procesador de leche de la zona. En los últimos 30 años, la empresa atravesó concursos preventivos, una estatización parcial por parte del gobierno entrerriano, el ingreso de privados sin respaldo financiero y, finalmente, la quiebra de la sociedad anónima.
Ante el riesgo de remate por partes, los trabajadores tomaron las instalaciones y conformaron la cooperativa. Luego, acordaron con tamberos, reestructuraron la cobranza y firmaron pactos para sostener el acopio de leche fluida.
El complejo sostiene de forma directa a 60 familias de trabajadores asociados. Además, genera actividad indirecta para tamberos locales, fletes de leche cruda y distribuidores mayoristas en la región de la Mesopotamia.
La fábrica procesa leche entera y descremada bajo la marca Cotapa. También produce leche pasteurizada y larga vida, yogures, crema, manteca, dulce de leche y quesos. Su mercado principal se encuentra en Entre Ríos, con presencia en Paraná, Concordia y el interior provincial, además de puntos de Santa Fe y el Gran Buenos Aires mediante distribuidores independientes.
Carlos Strada, presidente de la cooperativa, declaró: “Hoy dimos un paso histórico. Haber podido realizar este primer pago incluso antes del plazo previsto demuestra el enorme compromiso de todos los trabajadores con este proyecto”. Agregó: “Después de tantos años de incertidumbre, hoy podemos mirar el futuro con mucha más tranquilidad, sabiendo que estamos consolidando definitivamente nuestra cooperativa y asegurando la continuidad de nuestra fuente de trabajo”.
El caso de Cotapa se inscribe en un contexto de cambios en la industria láctea. La situación financiera de SanCor ha modificado el escenario en las provincias productoras. En paralelo, otras empresas del sector registran movimientos: La Suipachense volvió a la actividad tras casi diez meses de parálisis, con 55 empleados y la intención de la Compañía Láctea Suipacha de recuperar su nómina de 140 operarios. La planta de la ex Cotar en Rosario está en proceso institucional y financiero para definir su control. Sudamericana de Lácteos, por su parte, se prepara para retomar la producción tras más de tres meses de parate y una deuda salarial. Pablo González, empresario rosarino, acordó con la cordobesa Servio, controlante hasta este mes, para hacerse cargo de la usina, y la lechera volverá a operar a partir de agosto.
