El presidente Javier Milei anunció en cadena nacional el envío de proyectos de ley para reformar la Carta Orgánica del BCRA, el mercado de capitales y el de seguros, además de un «grillete fiscal» que incluye un mecanismo de shutdown estatal.
El presidente Javier Milei anunció este jueves por la noche en cadena nacional el envío al Congreso de un conjunto de proyectos de ley. El principal fue la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), acompañada de otras iniciativas como el «grillete fiscal», la reforma del mercado de capitales y la reforma del mercado de seguros.
«Enviaremos dos proyectos para recuperar la profundidad de nuestro sistema financiero, destruido junto con nuestra moneda por el Banco Central», señaló Milei. «Para que una economía crezca se necesita inversión. Por eso, dejar nuestros ahorros fuera del sistema, en una caja de seguridad, bajo el colchón, atenta contra nuestro propio crecimiento. La política de las últimas décadas empujaron a los argentinos a sacar sus ahorros del sistema. Por eso, vamos a impulsar un proyecto de liberalización profunda de nuestro mercado de capitales, que modificará varias leyes con una misma idea: correr al Estado del medio y dejar que el ahorro fluya hacia quien quiere producir».
«Un ejemplo claro es el mercado de bonos corporativos: ahora, permitiremos su emisión en moneda extranjera, unidades de valor u otras unidades de medida. Lo mismo haremos con el financiamiento colectivo. Esta reforma asegurará que a medida que la economía se recupere y la gente vuelva a ahorrar, ese ahorro se transforme en fábricas, maquinarias y trabajo», explicó el presidente.
«Para cerrar, un mercado de seguros accesibles es esencial en toda sociedad moderna. Y cuando no ofrece cobertura adecuada, la gente termina demandándole protección al Estado. Hoy el mercado de seguros argentinos es burocrático, limitado e ineficiente. Por eso enviaremos al Congreso un proyecto de reforma estructural del mercado de seguros», agregó.
«Habrá libertad absoluta para que las compañías diseñen y ofrezcan productos sin autorización previa del regulador, que se enfocará solamente en la solvencia de las empresas y cuidar a los solicitantes de las estafas. Así, se impulsará la innovación, abaratando el costo de los seguros. Se volverán más simples, más rápidos y más baratos», afirmó.
«Estas reformas tienen una secuencia legislativa, pero están interconectadas. Nos alejaremos de la emisión monetaria y un mercado financiero profundo permitirá acceso al crédito a mejores condiciones. Así, entre todas ellas pondrán fin a 91 años de saqueo, expropiación y decadencia», concluyó.
Milei también se refirió a la reforma de la Carta Orgánica del BCRA. «Estamos aquí para presentarle el conjunto de reformas estructurales más importantes en 91 años. La reforma de la Carta Orgánica del BCRA viene a poner fin a la estafa de emitir dinero para financiar a la alta política. Cuya manifestación más evidente es la tasa de inflación. Impuesto que permite aumentar los ingresos tributarios sin autorización del Congreso», dijo.
«Para tener magnitud, lo que robó la política a los argentinos de bien, basta con mencionar la tasa de inflación acumulada desde la creación del BCRA, que supera los 12 trillones por ciento. Esto es inflación acumulada desde 1935, una cifra de veinte dígitos. Desde la estafa que implicó el abandono de la convertibilidad, cuando nos decían que la política iba a ser diferente, en lo que va del siglo 21 la tasa de inflación acumulada asciende a 168.500%. El BCRA fue una herramienta que posibilitó el robo de la alta política», agregó.
«El robo de la alta política no solo tomó lugar mediante la falsificación de dinero para financiar el Estado. Tomó distintas formas de expropiación. La creación del BCRA arrancó con una estafa al cambiar la paridad del oro que estaba en las reservas», señaló.
El presidente detalló cinco cambios claves en el BCRA: «En primer lugar se termina con la bestialidad de cinco objetivos para un instrumento y la misión fundamental del BCRA vuelve a ser el de preservar el valor de la moneda». «Esto es, la nueva Carta Orgánica reconoce la naturaleza monetaria de la inflación, ya que la misma es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario, generado por un exceso de oferta», agregó.
«La segunda modificación es que se prohíbe de modo taxativo la financiación del Estado. Esto vale para el Tesoro nacional y los estados provinciales y municipios y a toda compra de títulos del Estado nacional en el mercado primario».
«La tercera modificación está basada en blindar al presidente del BCRA y al directorio de los atropellos de la política. En este sentido, si bien se mantiene el mecanismo de nombramiento existente, la remoción será más exigente. Requerirá de dos tercios de la Cámara de Senadores y Diputados. Todas las remociones intempestivas estuvieron ligadas para conseguir una mayor laxitud de la política monetaria. Si la política quiere cobrar más impuestos, que pase por el Congreso».
«En cuarto lugar, se restringe el pago de dividendos por los resultados de la prestación del servicio de liquidez. Por otro lado, los resultados asociados con los manejos de cartera del BCRA solo podrán ser girados al Tesoro Nacional para la cancelación de deuda».
«Finalmente, se eliminan de cuajo otros cambios introducidos por la Carta Orgánica del 2012, al tiempo que se elimina la estafa de las letras intransferibles», concluyó Milei.
En cuanto al «grillete fiscal», Milei explicó: «Se trata de una regla fiscal permanente que asegurará que la Argentina no puede votar ni sostener un presupuesto deficitario. La historia nos enseñó que el Congreso es el gran aliado del gasto público, teniendo como ejemplo reciente el año pasado cuando luchamos con uñas y dientes contra decenas de leyes que buscaban precipitar la quiebra del Estado».
«El grillete fiscal funcionará así: si durante varios meses seguidos el resultado fiscal es deficitario, el Congreso dispondrá de algunas semanas para devolver las cuentas al equilibrio. Si no lo hace, entrará en vigencia automática el shutdown: se paralizarán las actividades no esenciales del Estado, se congelarán los gastos nuevos, no se adjudicarán contratos, no se tomará personal y se frenarán las transferencias discrecionales a las provincias».
«Durante lo que dure el grillete, el Presidente, el vicepresidente, los diputados, los senadores, los ministros, secretarios y subsecretarios, no cobrarán un solo peso de sueldo. Por primera vez en la historia, si la política no hace los deberes, la política pagará el costo», señaló.
«Esta ley protege las tareas y las prestaciones esenciales del Estado: las jubilaciones, las pensiones, el seguro de desempleo, la salud, la educación, quedarán expresamente exceptuados. Una vez aprobada, invitaremos a las provincias a adherir a este régimen», aclaró.
Junto al presidente estuvieron el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular del BCRA, Santiago Bausili; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; y el titular de la Cámara Baja, Martín Menem.
