El regreso de la Selección argentina tras la final del Mundial 2024 estuvo marcado por la suspensión del feriado anunciado, la ausencia de varios jugadores y la falta de sintonía con el gobierno de Javier Milei.
El regreso de la Selección argentina al país tras la final del Mundial 2024 generó una serie de eventos que involucraron al gobierno de Javier Milei. Inicialmente, se anunció un feriado para homenajear al equipo, pero luego fue suspendido. Además, se observó un clima de poco ánimo de festejo en el plantel, con la ausencia de varios jugadores, incluido el capitán Lionel Messi.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) publicó un video sobre las obras de renovación del Estadio Único de La Plata, rebautizado como «Tricampeones del Mundo», lo que fue interpretado como un gesto hacia el gobernador Axel Kicillof. Kicillof, precandidato peronista, felicitó a la Selección con una foto donde los jugadores sostenían un cartel que decía «Las Malvinas son argentinas», en infracción a las normas de la FIFA.
Por su parte, Javier Milei y sus ministros publicaron mensajes de agradecimiento a la Selección, destacando valores como la meritocracia, la humildad y el esfuerzo. Sin embargo, se evidenció una falta de sintonía con el plantel, especialmente tras las declaraciones de Messi sobre las dificultades económicas de la población.
El episodio más incómodo para el gobierno fue el de la bandera de Malvinas, luego de que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, llamara a respetar la normativa de la FIFA. Medios afines al peronismo presentaron a los jugadores como portadores de una rebeldía que el gobierno carece.
El presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, compartió palco con Donald Trump, Gianni Infantino y otros mandatarios, lo que refuerza su posición y pone en duda las investigaciones judiciales en su contra, así como las pretensiones de Milei de instaurar Sociedades Anónimas Deportivas en el fútbol argentino.
En el ámbito político, sindicatos acordaron una protesta masiva en la Plaza del Congreso, y la CGT evalúa convocar a un nuevo paro general. En el Congreso, el oficialismo calcula el costo de recuperar apoyos del peronismo dialoguista para aprobar el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que la oposición vincula con la extranjerización de la Patagonia.
