Una cooperativa integrada por 128 exempleados de la láctea Cotar, en Rosario, presentó ante la Justicia una propuesta para adquirir los activos de la firma, en quiebra desde 2023, con el objetivo de mantener la producción y preservar los puestos de trabajo.
Una cooperativa de trabajadores de la empresa láctea Cotar, ubicada en el barrio Ludueña de Rosario, presentó una propuesta formal de compra de activos ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial a cargo de María Silvia Beduino. La iniciativa busca quedarse de manera definitiva con los bienes de la firma, que fue declarada en quiebra en junio de 2023.
Según fuentes del sector lechero, este paso legal representa un punto de inflexión en un proceso iniciado en abril de 2022, cuando los empleados asumieron la gestión operativa de la fábrica ante la inminencia del cese de actividades. Actualmente, la cooperativa cuenta con 128 socios activos.
El escrito judicial solicita que la jueza corra vista a la sindicatura para evaluar la viabilidad de la compra mediante el artículo 203 bis de la Ley de Concursos y Quiebras. Dicha normativa permite a cooperativas de exempleados compensar el valor de adjudicación con créditos laborales cedidos por sus miembros. A esa deuda salarial e indemnizatoria, la entidad sumó derechos crediticios adquiridos por cesión de terceros.
La oferta incluye un inmueble en Humberto Primo al 1200, en Ludueña, donde funciona la planta fabril, las maquinarias instaladas, las marcas comerciales registradas y un lote lindero, además de una propiedad en condominio con Tamberos del Sud. Quedan excluidos dos terrenos de menores dimensiones, cuya liquidación se tramitará por separado.
Una tasación reciente determinó una reducción del valor de mercado de los bienes raíces, posicionando el costo del paquete por debajo de las estimaciones iniciales de la quiebra. Esto optimiza la relación entre el precio de compra y el capital de compensación disponible. La cooperativa adjuntó la nómina consolidada de los créditos laborales verificados de sus asociados.
La presentación es resultado de una estrategia diseñada desde la declaración de quiebra, cuando las deudas salariales iniciales ascendieron a 1.100 millones de pesos. Con base en esa posición de acreedores privilegiados, el personal estructuró un esquema de reinversión para evitar el desmantelamiento de las instalaciones.
La conducción de la cooperativa, encabezada por Emiliano Medin, avanzó en acuerdos institucionales y fiscales para sanear el pasivo. Se formalizaron convenios con la Municipalidad de Rosario y la Administración Provincial de Impuestos (API), se mantuvieron negociaciones con la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y se alcanzaron acuerdos con proveedores privados.
Durante más de tres años de gestión directa, la cooperativa sostuvo los niveles de producción e implementó un programa de actualización tecnológica y comercial. Las inversiones incluyeron maquinaria para yogures bebibles y modernización de la línea de leche en polvo, además de la habilitación de canales de venta directa.
Los informes contables indican que la planta operó de manera autosustentable, sin generar nuevos pasivos. La representación legal de los extrabajadores afirmó que «la propuesta se encuadra en el régimen especial de protección para empresas recuperadas y representa la opción más eficiente para salvaguardar el valor real de la unidad económica».
