La presidenta del Congreso, Francina Armengol, negó haber recibido órdenes o presiones de la trama Koldo para la compra de mascarillas y defendió la legalidad de los contratos realizados durante su gestión en Baleares.
La presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, afirmó este martes que, cuando presidía el Gobierno balear, no recibió «órdenes» ni «presiones» de la trama Koldo para comprar mascarillas ni para no reclamar la devolución de parte del material. En una comparecencia en la Cámara Baja, Armengol dio por primera vez explicaciones públicas sobre la compra que su Ejecutivo hizo a la empresa Soluciones de Gestión, actualmente bajo investigación.
El PP, a través de su portavoz Miguel Tellado, registró el lunes una petición para exigir la dimisión de Armengol por «sospechas» en la gestión de contratos de mascarillas cuando ella era presidenta de Baleares. Armengol apuntó contra Génova y señaló directamente a Tellado: «Es, como mínimo, sorprendente que quien me pide la dimisión es el único que aparece en el sumario».
Armengol aclaró que ni ella ni nadie de su Gobierno «está siendo investigado ni sale en el sumario». «Por tanto, yo pido responsabilidad al PP, le pido que estén a la altura de las circunstancias. En política no todos somos iguales», afirmó.
Agregó sobre su accionar en la contratación: «Quiero ser muy clara en algo. Ni a mí, ni a mi Gobierno, nadie, y nadie es nadie, ni nos dio una orden, ni nos presionó, ni nos coaccionó, ni nos pidió que contratáramos a ninguna empresa. Y nadie es nadie. Ni eso ni que renunciáramos a reclamar a la empresa el dinero».
Armengol sostuvo que Baleares «compró legalmente» con «contratos bien hechos». Detalló que la compra fue de mascarillas FFP2 por un contrato de 3,7 millones de euros, realizada en abril de 2020 por decisión de los técnicos del servicio de salud. Posteriormente, el Gobierno envió las mascarillas a analizar al Instituto Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo.
«Cuando tenemos los resultados de las mascarillas, nos dicen los resultados que no es que sean unas mascarillas malas ni fake. No. Son mascarillas que no filtran como FFP2, pero que sirven como mascarillas quirúrgicas», explicó. Indicó que se almacenaron y que se trabajó para reclamar la diferencia de precio. La reclamación se realizó antes de las elecciones del 28 de mayo, «en tiempo y forma».
Armengol señaló que la «responsabilidad» de que el dinero reclamado regrese a las arcas públicas la tiene ahora el nuevo Ejecutivo, conformado por PP y Vox. «El actual gobierno que tiene que explicar qué ha pasado con el expediente para que la empresa devolviera ese dinero a la comunidad autónoma», añadió.
