El índice financiero MSCI confirmó que Argentina continúa en la categoría ‘standalone’ (independiente), postergando su posible reclasificación como mercado emergente. La decisión se fundamenta en la persistencia de restricciones cambiarias y la incertidumbre sobre la continuidad de las reformas económicas.
El proveedor de índices financieros MSCI (Morgan Stanley Capital International) mantuvo a Argentina en la categoría de mercado independiente o ‘standalone’, según el reporte final publicado este martes. La decisión era esperada por el mercado tras el informe de accesibilidad de la semana anterior.
Argentina permanece fuera del universo de países que integran los índices de Mercados Emergentes. Como consecuencia, los fondos internacionales que replican esos benchmarks no están obligados a incorporar acciones argentinas en sus carteras, lo que limita el ingreso automático de capitales.
El principal obstáculo señalado por MSCI es la existencia de restricciones cambiarias para empresas e inversores institucionales, un factor determinante en la evaluación de accesibilidad de cada mercado. A esto se suma la continuidad del rumbo económico más allá de las elecciones presidenciales de 2027.
La permanencia en la categoría ‘standalone’ puede traducirse en valuaciones más bajas, ya que las acciones de países excluidos de los principales índices internacionales suelen cotizar con descuento respecto de mercados con mayor base de inversores extranjeros.
De acuerdo con analistas consultados, la decisión de MSCI no modifica los fundamentos de corto plazo de las empresas argentinas ni altera las perspectivas de sectores como energía, bancos o petróleo. El impacto es principalmente financiero y está vinculado a los flujos de inversión que podrían haber llegado al mercado local.
En la jornada previa al anuncio, los papeles de empresas argentinas en Wall Street, bajo formato de ADR, registraron caídas de hasta el 9% en dólares. El Merval retrocedió un 3,1% en dólares. En contraste, los bonos soberanos resistieron con subas leves, encabezadas por el Global al 2046 (GD46), mientras que el riesgo país se ubicó en 421 puntos básicos.
Morgan Stanley había anticipado la decisión en su Informe de Accesibilidad al Mercado, donde sostuvo que Argentina ha implementado reformas que mejoran su posición para un posible ascenso, pero que este probablemente se concrete a finales de 2027 o en 2028. El banco calculó que una eventual mejora de categoría podría generar ingresos por alrededor de 4.500 millones de dólares hacia las acciones argentinas.
Históricamente, Argentina fue degradada a mercado ‘fronterizo’ en 2009, ascendida a ‘emergente’ en 2018, y degradada nuevamente a ‘standalone’ en junio de 2021 debido a los controles de capitales y el cepo cambiario implementados.
