El oficialismo busca dictaminar esta semana el proyecto de régimen de incentivos para inversiones superiores a u$s1.000 millones, con modificaciones que incluyen una cláusula de ‘compre nacional’ y rebajas impositivas.
El gobierno de Javier Milei impulsa en la Cámara de Diputados el proyecto de ‘Súper RIGI’, un régimen de incentivos para captar inversiones superiores a los u$s1.000 millones en industrias innovadoras. Diputados del oficialismo negocian modificaciones al texto para asegurar el apoyo de otros bloques y firmar el dictamen esta misma semana.
Las comisiones de Presupuesto y Hacienda, de Ciencia, Tecnología e Innovación y de Ciencia de la Cámara de Diputados abrieron el debate sobre el proyecto la semana pasada y lo retomarán este miércoles a las 11:00. La Libertad Avanza busca respaldo de bloques dialoguistas para firmar el dictamen en la misma jornada y dejarlo listo para su votación en el recinto, según confirmaron fuentes oficialistas.
De no conseguirlo, apuntarán al 17 de junio, mismo día en que quieren dictaminar también el proyecto de ‘Ley de Lobby’. La idea es convocar a una sesión para el 24 de junio para aprobar ambas iniciativas y enviarlas al Senado, que tendría tiempo así de convertirlas en ley antes del 20 de julio, cuando comienza el receso de invierno.
El oficialismo planea avanzar con su agenda legislativa antes del receso, dado que a partir del 1 de agosto se inician las negociaciones electorales, lo que podría dificultar las alianzas.
Cambios negociados
En el bloque libertario, encabezado por Gabriel Bornoroni, indicaron que el ‘Súper RIGI’ para inversiones en tecnología (con inteligencia artificial como eje) tiene consenso, pero buscan ampliarlo. Sin embargo, diputados opositores señalaron que aún no están asegurados los votos para su aprobación.
El oficialismo anticipó que aceptará modificaciones al proyecto para sumar firmas. Una de las evaluadas es la incorporación de una cláusula de ‘compre nacional’, que obligaría a los proyectos que perciban beneficios fiscales a recurrir a proveedores locales. También se considera atar la rebaja del Impuesto a las Ganancias al 15% a inversiones en investigación, desarrollo y formación local.
Escenario de votos
El principal escollo para el oficialismo está en el bloque de Provincias Unidas, que con 18 diputados es el más numeroso de los dialoguistas, aunque suele dividirse en las votaciones. En comisiones, el oficialismo cuenta con más de la mitad de las voluntades entre propios y aliados.
El Súper RIGI es una versión potenciada del RIGI original reglamentado en la Ley Bases en 2024. Cuando Diputados le dio media sanción a esa ley, el capítulo del RIGI obtuvo 134 votos a favor, 109 en contra y 6 abstenciones. En La Libertad Avanza confían en el apoyo del PRO, la UCR, el MID y bloques provinciales como Innovación Federal o Producción y Trabajo.
Diferencias con el RIGI original
El primer RIGI acumula entre 50 y 60 proyectos con inversiones potenciales de hasta u$s138.000 millones, centrados en energía y minería. El Súper RIGI se enfoca en nuevas industrias como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura tecnológica (data centers, paneles solares, turbinas eólicas, baterías de litio).
El umbral mínimo de inversión por proyecto es de u$s1.000 millones, con un compromiso de al menos el 20% en los primeros dos años. Quedan excluidas modernizaciones o ampliaciones de plantas existentes. El régimen tendrá vigencia de cinco años y las provincias y municipios deberán adherir expresamente.
Para las empresas que ingresen, el Impuesto a las Ganancias baja del 25% al 15%. La amortización es del 60% el primer año, 20% el segundo y 20% el tercero. Se suma deducción ilimitada de quebrantos y posibilidad de transferirlos a terceros. En IVA, se mantiene el sistema de Certificados de Crédito Fiscal y se agrega opción de transferir remanentes. Bienes e insumos quedan exentos de derechos de importación y exportación. La liberación de dólares por exportaciones es progresiva: 20% el primer año, 40% el segundo y 100% desde el tercero.
