El dólar mayorista cerró el miércoles en $1.438,50, su cotización más elevada desde el 5 de febrero. La suba del día fue de $11,50, equivalente a un 0,9% de incremento.
El dólar mayorista cerró el miércoles en $1.438,50, su cotización más elevada desde el 5 de febrero. La suba del día fue de $11,50, equivalente a un 0,9% de incremento.
La jornada dejó un volumen de negocios robusto en el segmento de contado. Se ofertaron u$s659,6 millones, una cifra que evidencia la actividad sostenida del mercado.
En solo tres días, el tipo de cambio oficial acumuló una suba de $30,50, lo que representa un 2,2% de avance en la primera mitad de la semana. Ese ritmo contrasta marcadamente con el movimiento de la semana anterior, cuando en igual período apenas había subido $7.
Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio, destacó la aceleración del movimiento cambiario en esta primera mitad semanal. La velocidad del ajuste marca un cambio de ritmo respecto al patrón reciente.
De todas maneras, por el momento el dólar mayorista todavía está lejos del techo de la banda cambiaria, que el BCRA fijó en $1.765,66. Con la cotización actual, el dólar mayorista quedó a 318,16 pesos de ese límite superior.
Esa distancia equivale a un 22,1% de margen hasta que el tipo de cambio alcance la zona de libre flotación. El mecanismo de bandas fue diseñado para dar previsibilidad sin anclar artificialmente el precio.
Gustavo Ber, economista, observó que un deslizamiento gradual del tipo de cambio, sin alterar el proceso de desinflación ni presionar sobre las tasas, sería el escenario ideal para minimizar riesgos de volatilidad en año electoral. La autoridad monetaria busca que el ajuste sea ordenado y no genere sobresaltos.
El dólar que compran los ahorristas también subió
El dólar al público también extendió su racha alcista. Según la referencia del Banco Nación, cerró a $1.460 para la venta, con una suba de $10 en el día. Al igual que el mayorista, tocó su valor más alto desde comienzos de febrero.
Ese incremento representa un 0,7% diario, en línea con el movimiento del mercado mayorista. Es el tercer día consecutivo de avances para el tipo de cambio minorista.
En el segmento informal, el dólar blue mostró un comportamiento diferente. Cerró con una baja de $5, equivalente a 0,3% de descenso, a $1.430 para la venta.
Durante la mañana había tocado un máximo de $1.440, pero luego cedió posiciones. La brecha con el tipo de cambio oficial se mantiene relativamente contenida.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, detalló que el Banco Central continúa aprovechando las condiciones favorables del mercado. Ya roza los u$s10.000 millones comprados en lo que va de 2026.
Ese ritmo de acumulación se explica por el flujo comercial positivo y las liquidaciones de obligaciones negociables emitidas en el exterior, además de préstamos locales en dólares. La combinación de estos factores genera una oferta abundante en el mercado de cambios.
Las reservas internacionales se mantienen cerca de su nivel más alto desde 2019. Milo Farro, analista de Rava Bursátil, subrayó que ese stock de divisas le da al BCRA un colchón de respaldo frente a eventuales turbulencias.
En lo que va de 2026, el tipo de cambio oficial conserva una baja de 16,5 pesos, equivalente a 1,1% de descenso desde el inicio del año. Ese dato refleja que, pese a las subas recientes, el promedio anual sigue negativo.
Los motivos que impulsan la suba del dólar
En la City siguen con atención la raíz de la incipiente suba en el precio del billete verde.
Emiliano Anselmi, economista jefe de PPI, tiene una visión interesante sobre lo que está sucediendo en el mercado cambiario.
«¿A qué podría atribuirse la presión alcista sobre el dólar oficial?», se pregunta Anselmi en el último informe a clientes. El economista divide la respuesta en dos partes:
– Por un lado, los primeros días del mes suele observarse una mayor demanda de divisas por parte de minoristas, por lo que podría tratarse simplemente de un efecto puntual asociado al cobro de haberes de mayo
– Por otro lado, y más relevante, la liquidación de exportaciones agrícolas siempre viene asociada (con algún rezago temporal) a compras de los exportadores a los productores. Siendo buena parte de los productores personas humanas, están habilitados a demandar dólares en el mercado oficial
«Es por ello que al final del camino, lo relevante termina siendo la demanda de pesos», determina Anselmi.
El tercer factor que analiza la City tras la suba del dólar
Christian Buteler suma una tercera variable: «En los últimos días hubo un desarme de futuros por parte del BCRA, y ese movimiento pudo tener que ver con la suba de estos días. Pero es temprano para definir si esto fue un movimiento puntual y hasta natural del mercado, que es lo que creo a priori. Hay que tener en cuenta que en el comienzo de año, la inflación estuvo más caliente y la cotización del dólar, lejos de acompañar a los demás precios de la economía, fue para abajo».
En tanto, Gabriel Caamaño, economista especializado en finanzas, de la consultora Outlier, plantea ante la consulta de iProfesional que «siempre que se incrementa la oferta, también lo hace la demanda».
Eso suele ocurrir cuando los chacareros venden su producción de la cosecha gruesa a las cerealeras y estas exportan el producto.
Con los pesos recibidos de las exportadoras, entonces los productores suelen demandar divisas. Como dice Anselmi, eso no está para nada vedado por el cepo, que sólo rige para las empresas.
Caamaño, en todo caso, pide esperar a las próximas jornadas para saber si existe hoy en día una demanda adicional a la de los chacareros, que incline la balanza a favor de la demanda, y que sea -en definitiva- quien esté empujando el precio del dólar.
