La investigación clínica genera ingresos anuales por u$s700 millones en el país, con más de 1.000 estudios activos y una tasa de crecimiento del 8% anual.
La investigación clínica, que evalúa la eficacia y seguridad de potenciales nuevos medicamentos, tratamientos y vacunas, genera ingresos anuales en Argentina por u$s700 millones y se posiciona como el principal sector que atrae inversiones en la llamada Economía del Conocimiento.
Según datos de la Cámara Argentina de Especialidades Médicas (CAEME) y la Cámara Argentina de Organizaciones de Investigación Clínica (CAOIC), actualmente se llevan adelante más de 1.000 estudios clínicos en distintas fases, y cada año se establecen más de 4.000 nuevos contratos en centros de investigación clínica del país. La actividad involucra a unos 50.000 pacientes y más de 12.000 profesionales de la salud en forma directa. Es uno de los ítems principales del rubro exportaciones de servicios de conocimiento, que en 2024 superó los u$s17.000 millones.
En 2025, se aprobaron 290 nuevos estudios clínicos en Argentina, y la cantidad de ensayos creció en los últimos años a un ritmo del 8% anual. Según la base de datos de estudios de farmacología clínica de la ANMAT, más del 90% son patrocinados por laboratorios internacionales.
Entre las compañías internacionales se destacan MSD, con inversiones anuales por más de u$s50 millones; Pfizer, que desde 2020 lleva invertidos más de u$s300 millones; Roche, con más de 77 estudios clínicos activos en el país; y Sanofi, con una inversión de u$s96 millones entre 2022 y 2025. También figuran Novartis, Bristol Myers Squibb, Eli Lilly, Janssen y GSK.
En el ámbito local, los laboratorios con mayor cantidad de estudios clínicos registrados en ANMAT son Elea Phoenix, Laboratorios Richmond, Laboratorio Gador, Laboratorios Bagó (con su división Biogénesis Bagó), Adium, Biosidus e Inmunova S.A.
La realización de ensayos clínicos permite el acceso de los pacientes a controles médicos y terapias innovadoras, y genera un ecosistema que involucra a centros de salud públicos y privados, laboratorios y centros de investigación locales, prestadores logísticos y empresas tecnológicas. Carolina Martinenghi, Directora de Comunicaciones de CAEME, sostuvo que la actividad tiene capacidad para atraer inversiones internacionales y aportar divisas al exportar servicios de alto valor agregado, además de generar empleo calificado y contribuir a mejorar la atención de la salud. Señaló que Argentina tiene la oportunidad de seguir consolidando su rol en investigación clínica, apalancada en la calidad de sus profesionales y centros de salud, y planteó el desafío de impulsar una mayor participación de hospitales y centros públicos de investigación y un alcance más federal, ya que el 70% de estos ensayos se concentran en la ciudad y la provincia de Buenos Aires.
