En los últimos días, la compra diaria de dólares por parte del Banco Central alcanzó un promedio de 192 millones de dólares, lo que implicó una mayor emisión de pesos. El ministro de Economía, Luis Caputo, mantiene el objetivo de liberalizar el mercado cambiario.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) incrementó en los últimos días la compra de dólares, con un promedio diario de 192 millones de dólares. Esta cifra supera los promedios de meses anteriores: en enero las compras fueron de 55 millones de dólares diarios, en febrero de 83 millones, en marzo de 80 millones y en abril de 138 millones.
El aumento en la compra de divisas coincide con la intensificación del flujo de divisas proveniente de la balanza comercial. En marzo se registró un récord de exportaciones y en abril las ventas de bienes al exterior alcanzaron los 8.914 millones de dólares, con un saldo neto de 2.711 millones de dólares.
Las expectativas para mayo y junio son más altas, ya que las estadísticas de comercio exterior aún no reflejan el impacto pleno del aumento en el precio del petróleo, nuevo rubro de exportación. Debido a un desfasaje de aproximadamente 45 días entre el inicio de la operación aduanera y el ingreso de la exportación, aún se registran precios del inicio del conflicto en Medio Oriente. El crecimiento de las exportaciones de combustibles, que alcanza un 85% anual, se atribuye al incremento productivo en la cuenca de Vaca Muerta.
El economista Domingo Cavallo sugirió al equipo económico que aprovechara la ventana de oportunidad que brinda la época del año con mayor ingreso de dólares del agro para acumular reservas en el BCRA. Cavallo afirmó que esa medida transmitiría una señal de confianza al mercado y que la inyección de pesos no debería presionar sobre la inflación ni el tipo de cambio. También sostuvo que sería el momento ideal para eliminar las restricciones del cepo cambiario, al que consideró el verdadero obstáculo para que el riesgo país baje de 500 puntos. Cavallo calificó a Caputo como «un trader sin formación teórica ni ideología» y advirtió que en 2027, por las elecciones presidenciales, podría producirse una masiva dolarización.
En respuesta, Caputo acusó a Cavallo de «resentimiento» y sugirió que el economista había propuesto medidas que implicaban ruptura de los derechos de propiedad, como un nuevo Plan Bonex.
Caputo confirmó que su objetivo es la liberalización total del mercado cambiario, pero consideró que aún no están dadas las condiciones. El calendario de vencimientos de deuda dolarizada para el trimestre julio-septiembre incluye obligaciones con bonistas por 4.400 millones de dólares, con el FMI por 1.613 millones y con otros organismos por 1.529 millones. Las necesidades de caja del Tesoro ascenderían a unos 6.170 millones de dólares. El BCRA transfirió al Tesoro 6 billones de pesos por ganancias de su último balance, lo que disipa temores sobre los pagos de deuda para este año. Para 2027, los vencimientos suman 23.000 millones de dólares para el Tesoro y 11.200 millones para el BCRA.
El presidente Javier Milei había advertido al presidente del BCRA, Santiago Bausili, sobre el riesgo de que las compras de dólares se trasladaran a los precios. En un discurso reciente, Milei afirmó que reforzará el sesgo contractivo de la política monetaria para evitar desvíos en la inflación.
La emisión de pesos por compra de dólares aumentó: en enero fue de 1,7 billones de pesos; en febrero y marzo, 2,2 billones; en abril, 3,8 billones; y en mayo se estima que superará los 3 billones. Esto equivale al 7% del M2 transaccional privado y al 2,3% del M3. Caputo afirmó que se está produciendo un aumento en la demanda de dinero, evidenciado por la caída simultánea del dólar y las tasas de interés. Críticos señalaron que, de ser así, no se vería un crecimiento en la compra de dólares por parte de ahorristas, que en abril alcanzó los 1.500 millones de dólares mensuales.
