El Banco Central de la República Argentina (BCRA) registró compras de divisas por u$s30.660 millones desde el inicio de la gestión de Javier Milei, lo que elevó las reservas a u$s46.751 millones. En paralelo, el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) acumula 38 propuestas por u$s107.176 millones, con 19.356 millones ya aprobados. Indicadores del mercado de bonos sugieren que no se prevé una volatilidad cambiaria significativa para el año 2027.
El debate sobre la política monetaria continúa intensificándose, aunque hacia el año 2027 el BCRA se presenta con un pasivo monetario más ordenado. Según datos oficiales, el pasivo del BCRA está libre de Pases, Leliq, Lefi, franquicias, puts y de un excedente de pesos que antes generaba volatilidad en el tipo de cambio.
La circulación monetaria actual es similar en términos reales a la de noviembre de 2023. Durante 2025, los argentinos acumularon cerca de u$s45.000 millones en 12 meses, un hecho inédito para la economía argentina. Esta compra de dólares se caracterizó por tres aspectos: su magnitud sin precedentes en un período de 12 meses; la permanencia mayoritaria de esos dólares en el sistema financiero sin migrar al exterior; y el mantenimiento del superávit fiscal en las cuentas públicas durante ese proceso.
Las autoridades del BCRA, con el pasivo monetario más ordenado, avanzan ahora en la limpieza del activo de la entidad, donde aún existen u$s80.690 millones en títulos públicos que deben convertirse en dólares líquidos.
Cómo las compras del BCRA fortalecen la credibilidad económica
Desde la asunción de Javier Milei, las compras del BCRA totalizaron u$s30.660 millones, de los cuales u$s8.856 millones corresponden al año 2026 y u$s1.701 millones al mes de mayo. Esto resultó en reservas por u$s46.751 millones. Además, se pagó una parte significativa del financiamiento del swap con China, recuperando una ventana de crédito ante emergencias. El swap de u$s20.000 millones con Estados Unidos permanece vigente.
De cara al año 2027, el BCRA muestra una fortaleza pocas veces vista en los últimos años. El gobierno mantiene el superávit fiscal, sin un crecimiento en la cantidad de moneda. Esto reduce la cantidad de pesos disponibles en el mercado para enfrentar una posible corrida. Si los agentes económicos desean dolarizarse, deberán vender activos financieros o bienes, lo que impactaría en la tasa de interés y encarecería el costo de mantener dólares.
Un mercado más predecible con un BCRA «limpio» y sin excesos de pesos
Con la compra de dólares por parte de personas humanas en 2025 y un BCRA con pasivo limpio, se prevé un mercado más predecible de cara a las elecciones presidenciales de 2027. El activo del Banco Central podría crecer en los próximos meses mediante el ingreso de financiamiento del FMI y organismos internacionales, la compra de dólares vía emisión de pesos, la colocación de deuda en los mercados a través de bancos, o el acceso a mercados voluntarios de deuda.
Los vencimientos de deuda hacia 2027 no son preocupantes: los intereses se pagarán con ingresos fiscales, y la renovación de deuda se realizará mediante colocaciones de corto plazo con garantías para reducir la tasa de interés y no estresar las cuentas públicas. Colocar un bono en el mercado implicaría una tasa anual de alrededor del 9,5% a 10 años, mientras que las colocaciones actuales se realizan a tasas inferiores al 7,0% anual.
Se presentaron 38 propuestas para el RIGI por u$s107.176 millones, de las cuales se aprobaron inversiones por u$s19.356 millones: 7 del sector minero, 5 de energía (3 Oil & Gas, 2 renovables), una de infraestructura y otra de siderurgia. Quedan por aprobar numerosos proyectos, lo que implicará un mayor ingreso de dólares.
Las exportaciones argentinas superarán los u$s100.000 millones este año, y para 2027 podrían superar los u$s110.000 millones si se completa el oleoducto VMOS. No se prevé un escenario de alta volatilidad para el dólar en 2027, y su evolución acompañaría a la inflación.
La pista del mercado: qué prevé para el dólar
El bono TZX28, nominado en pesos y ajustado por inflación, tiene una tasa interna de retorno (TIR) del 7,7% anual. El bono en pesos que ajusta por dólar mayorista TZV28 presenta una TIR del 6,9% anual. Estos indicadores señalan que el mercado no anticipa una suba espiralizada del tipo de cambio, incluso después de las elecciones de 2027.
A junio de 2027, meses antes de la elección presidencial, el bono TZX27 (en pesos, ajustable por inflación, vence el 30 de junio de 2027) rinde una TIR del 2,7% anual, mientras que el bono TZV27 (en pesos, ajustable por dólar mayorista) rinde el 3,1% anual. Los datos no indican un problema cambiario para 2027.
