El Gobierno nacional puso en marcha una red de contención para monotributistas ante la caída financiera de obras sociales, pero apenas cuatro entidades se sumaron al esquema especial diseñado por la Superintendencia de Servicios de Salud.
En el marco de la reestructuración del sistema de salud argentino, el Gobierno nacional implementó una red de contención para evitar que los monotributistas queden sin cobertura médica ante la crisis financiera de una obra social. Sin embargo, el plan arrancó con una adhesión mínima: solo cuatro entidades aceptaron integrarse al esquema especial diseñado por la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS).
La novedad fue confirmada por el superintendente de Servicios de Salud, Claudio Stivelman, durante un desayuno de trabajo organizado por OSDEPYM, el Instituto de Investigaciones de Obras Sociales y FESAL. Allí, el funcionario anunció la publicación de las cuatro resoluciones que oficializaron las incorporaciones y sintetizó el escenario: «Solo cuatro de 45 adhirieron al registro».
El mecanismo fue creado mediante la Resolución 492/2026 de la Superintendencia y consiste en una «Sección Especial» dentro del registro general de obras sociales habilitadas para monotributistas. La lógica del sistema es identificar previamente qué entidades tienen capacidad financiera y operativa para absorber afiliados provenientes de obras sociales que entren en crisis, cesación de pagos o liquidación.
Las entidades que aceptaron integrarse al esquema especial son: OSDEPYM, OSECAC, OSPACA y OSPE. La incorporación fue oficializada el 7 de mayo luego de auditorías y controles realizados por la Gerencia de Control Prestacional de la SSS.
Durante el encuentro, Stivelman defendió el nuevo esquema y remarcó que la distribución de afiliados entre las entidades adheridas se realizará bajo criterios matemáticos y proporcionales, sin discrecionalidad política ni administrativa. «Si hay un millón de afiliados y una obra social tiene 500 mil, otra 250 mil y otras dos 125 mil cada una, la distribución se hace de manera proporcional: el 50% va a la primera, el 25% a la segunda y el 12,5% a cada una de las restantes», explicó.
La creación de esta red especial forma parte de una reforma más amplia iniciada con el Decreto 955/2024, mediante el cual el Gobierno creó el Registro de Agentes del Seguro de Salud para Pequeños Contribuyentes. La intención oficial es transparentar el universo de prestadoras y depurar un esquema históricamente cuestionado por trabas administrativas y dificultades de acceso para trabajadores independientes.
El rediseño del sistema también alcanzó la distribución de fondos estatales que reciben las obras sociales. Mediante el Decreto 355/2024, el Gobierno eliminó mecanismos de reparto que otorgaban beneficios especiales a grandes entidades y reemplazó el esquema por una fórmula estrictamente proporcional basada en la cantidad real de afiliados.
