Fundada en 1984 como fabricante de cartelería, la empresa cordobesa Granitha dio un giro hacia el sector wellness. Hoy, sus saunas de diseño crecen un 300% interanual y la firma planea duplicar ventas y comenzar a exportar.
Cuando Oscar Scholtus fundó su empresa en Córdoba en 1984, fabricaba cartelerías para Coca-Cola, Pretty y automotrices como Volkswagen. Cuatro décadas después, su legado está representado por saunas de diseño que crecen un 300% interanual y por hidromasajes con piedras naturales de montaña, sin réplica en el mundo. Esa es la historia de Granitha, una marca del sector wellness que, en un contexto de apertura importadora y falta de crédito, proyecta duplicar sus ventas y tiene en carpeta sus primeras exportaciones.
El giro hacia el bienestar tuvo su origen en la crisis del 2001, cuando Oscar Scholtus se preguntó qué otros productos podía fabricar con el termoformado plástico, proceso base de su planta. «Se le ocurrió hacer hidromasajes, donde se usa el mismo proceso. Y en ese camino detectó los saunas, que aunque son de madera, a mi padre le decís qué tiene que hacer y lo hace», cuenta Horacio Scholtus, hijo del fundador y hoy a cargo de la empresa.
Durante más de una década, el 70% de la producción estuvo dedicado a la cartelería y apenas el 30% a productos de relajación, hasta que Horacio, ingeniero electrónico con un MBA, se incorporó y comenzó a imponerse el segmento wellness. «Me acuerdo que le dije a mi viejo que me gustaba mucho más todo esto del mundo wellness y los productos de relajación, también como unidad de negocio, porque es muy distinto venderle a una automotriz que al público general», recuerda.
El segundo gran hito llegó en abril del año pasado, con la incorporación de Ana Vocos Mansilla como socia gerente. Diseñadora industrial y especialista en gestión de producción e innovación, Vocos Mansilla había tenido un primer contacto con la empresa antes de la pandemia. «Tenía ganas de hacer algo distinto y él tenía ganas de crecer. Fue ahí que nos unimos», explica. Su misión fue profesionalizar la producción, mejorar los diseños y pensar el producto desde la experiencia del usuario. «Que no sea un termoformado más, sino que esté pensado desde la relación entre el sujeto, el objeto y el ambiente», sintetiza.
La dupla impulsó también el cambio de nombre: Granitha —que toma su nombre del material de sus hidromasajes, un acrílico con incrustaciones de piedras naturales de montaña— reemplazó a Hidromasajes Córdoba. Debajo del nuevo logo, una leyenda: wellness products.
Granitha opera con tres líneas principales: hidromasajes, saunas y minipiscinas. Pero la que concentra las expectativas son los saunas. Comparando los primeros meses de 2026 contra el mismo período de 2025, las ventas de saunas crecieron un 300%. El motor es el lanzamiento, en enero de 2026, del modelo Sauna Zero, un sauna de exterior presentado en Experiencia Living. «Fue un boom. A la gente le está encantando porque ve la terminación, el diseño, es algo supernovedoso. No hay nadie en el mercado interno que haga algo así», afirma Scholtus.
De cara al resto de 2026, la empresa proyecta un crecimiento cercano al 100% en saunas de exterior. Los saunas de interior, personalizados para espacios específicos, también ganan terreno. En precios, los saunas de exterior parten desde los u$s 1.000 en versiones accesibles y llegan hasta los u$s 15.000 en modelos más elaborados.
